¿Qué tiene la noche para desvelarme? ¿Qué tienes tú para ilusionarme? ¿Cómo hago si veo el lucero de tu sonrisa y no concibo el sueño que me deja en el frío de la madrugada pensando en ti? Si repito una y otra vez las mismas frases en mí, Si la lucidez sale de mi cabeza de paseo hasta encontrarte, siempre ausente y tan viva; luciendo en tu cuerpo mi ideal augurando un respiro de alivio. ¿Por qué mi pensamiento grita tu nombre? ¿Por qué mis manos te dibujan y mi alma clama por ti? Pero… no estás, no puedo tenerte. Has salido en vuelo al abismo del recuerdo y me has dejado sin otra ilusión, más que seguir soñando.

Ausencia   Harry Blandón Borge Ausencia   Harry Blandón Borge ¿Qué tiene la noche para desvelarme? ¿Qué tienes tú para ilusionarme? ¿Cómo hago si veo el lucero de tu sonrisa y no concibo el sueño que me deja en el frío de la madrugada pensando en ti? Si repito una y otra vez las mismas […]

Ausencia

 

Harry Blandón Borge



Ausencia


 



Harry Blandón Borge



¿Qué tiene la noche para desvelarme?

¿Qué tienes tú para ilusionarme?

¿Cómo hago si veo el lucero de tu sonrisa

y no concibo el sueño

que me deja en el frío de la madrugada

pensando en ti?

Si repito una y otra vez

las mismas frases en mí,

Si la lucidez sale de mi cabeza

de paseo hasta encontrarte,

siempre ausente y tan viva;

luciendo en tu cuerpo mi ideal

augurando un respiro de alivio.

¿Por qué mi pensamiento grita tu nombre?

¿Por qué mis manos te dibujan

y mi alma clama por ti?

Pero… no estás,

no puedo tenerte.

Has salido en vuelo

al abismo del recuerdo

y me has dejado sin otra ilusión,

más que seguir soñando.

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