Los deslaves, grandes y pequeños, se estiman en varios centenares por la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Sostenible (Fundenic).

Advierten sobre más deslaves en Río Blanco

Podría convertirse en el segundo Casita Wilder Pérez R. El municipio Río Blanco, en Matagalpa, podría estar corriendo el mismo peligro de las comunidades Palam Grande, Caño Negro y Mansera, si las lluvias continúan en los próximos días, reveló un informe de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Sostenible (Fundenic). Según la información, la comunidad […]

  • Podría convertirse en el segundo Casita

Wilder Pérez R.

El municipio Río Blanco, en Matagalpa, podría estar corriendo el mismo peligro de las comunidades Palam Grande, Caño Negro y Mansera, si las lluvias continúan en los próximos días, reveló un informe de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Sostenible (Fundenic).

Según la información, la comunidad El Martillo, que separa al cerro Musún de la ciudad, cumple todas las condiciones para que tarde o temprano, si sigue lloviendo, ocurra un deslave similar al del volcán Casita en 1998, que dejó a miles de muertos.

El Martillo está conformado por tres fincas dedicadas a la agricultura y la ganadería, tal como los sitios afectados por deslizamientos de tierra en días anteriores, donde la zona boscosa ya desapareció, dejando hasta el momento 18 muertos identificados, pero se estima que son un poco más de treinta.

El suceso que alertó a la fundación, fue un temblor que partió en dos la casa de sus guardabosques, ubicada en El Martillo, donde ya se registraron algunos derrumbes.

Este peligro coincidió con el incremento a 1,946 del número de damnificados en Río Blanco, a pesar que los albergues temporales pasaron de nueve a ocho, para distribuir mejor la ayuda.

Otra situación es que no todas las comunidades están accesibles, por lo que no se conoce el verdadero daño de las lluvias.

El deslave más grande, según la Fundenic, es el de Mansera, de seis kilómetros de largo por 500 metros de ancho, llegando hasta Muy Muy Viejo.

La evaluación de la fundación reprueba a los ministerios involucrados en la ayuda, por la falta de orden, acusándolos de “trabajo turístico”, por aparente falta de control y visitas efímeras en Río Blanco, aunque esto fue negado por la oficina de prensa del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred), donde se afirmó que todo está bajo la coordinación de la alcaldía local.

Aunque la fundación no da por hecho una catástrofe mayor en Río Blanco, considera que debería haber algún tipo de alerta, para prevenir un desastre como el de 1998.

OLORES PUTRIFICADOS

La información señala que el río Bilampí emana olores putrefactos, probablemente generados por la descomposición de cadáveres de animales o quizá hasta de las personas desaparecidas.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí