- Créanlo, Grecia avanza a la Final
Edgard Tijerino M.
Dice Darío, en su Canto Errante, ¿Qué hay de nuevo? Tiembla la tierra. Un cometa va a aparecer, se cumplen las profecías de Malaquías, en la iglesia un diablo se esconde, se anuncia que viene el judío errante.
Aún sin permiso del poeta, pueden agregarle esto sin temor a desentonar: Y Grecia elimina a República Checa en la Eruocopa del 2004.
Sí, sí, ha sido algo increíble, pero ocurrió, amigos. Así que pueden creerlo.
Sí, sí, ese corner que cobró Vassius Tsiartas, un taponazo hacia la cabeza del defensa del Roma Traianos Dellas, metido a fondo en el área, junto al poste izquierdo del arquero Cech, neutralizando la incomodidad y torciendo el cuello con precisión, fabricó un gol milagroso finalizando el primer tiempo de la prórroga.
Grecia 1- República Checa 0.
¿Cómo fue posible eso, si los checos pudieron haber ganado de diferentes maneras en la etapa regular?
La entrada de Koller en los últimos minutos, con olor a gol por los cuatro costados, terminó en un disparo que escapó junto al poste derecho. Y casi de inmediato, la filtración de Baros, rápida, clara, con buen ángulo, fue otra frustración.
Diablos, cuando la realidad no basta se corre el peligro de desembocar en una escena imprevisible, como la del gol de Dellas.
El futbol de los checos fue ágil, provocativo, repleto de agresividad, bien abierto y con gran profundidad, pero la cabaña de Nikopolidis se les achicaba en cada intento.
El público estaba de uñas en las tribunas mientras los griegos absorbían como una gigantesca esponja, todas las ofensivas que se les venían encima.
¿Es ese resultado una burla para el futbol?
No, de ninguna manera.
No se vio un buen juego porque la presión fue agobiante. Pese a sus múltiples esfuerzos ofensivos, los checos constantemente se enredaron, y los griegos se refugiaron en las especulaciones, de manera que lo atractivo, fue engavetado.
Se vieron varios chispazos, y los atacantes de la República Checa se aproximaron a la victoria, pero una y otra vez, en medio de lo confuso de las acciones, las oportunidades se convirtieron en espejismos, permaneciendo inalterable el 0-0.
Daba la impresión que los griegos estaban empeñados en alargar el partido hasta la lotería de los penales, pero el centro de Tsiartas y la cabeza de Dellas, fabricaron otra sorpresa.
GRECIA A LA FINAL
Levanten la mano quienes al iniciarse el torneo, llegaron a sospecharlo. Nadie por supuesto. Pero hoy, como advirtió Rubén en Canto Errante, la tierra tiembla, un cometa va a aparecer, en la iglesia un diablo se esconde, y después de ver cómo Grecia eliminó a República Checa, la historia gime, los antecedentes sangran, los pronósticos han saltado hechos trizas y el futbol se ha convertido en algo cuadrado.