Moisés Martínez
Lo último que escuchó fue un grito aterrador de su hijo mayor, luego que éste se asomara por la ventana de la casa que se ahogó en medio de un ensordecedor bujido: !!!!!!Mamá… Mi papá se murióooooo!!!!!!!!…..
Segundos después, el comal donde estaban friendo los guineos para el desayuno desapareció, junto a las pocas pailas de la cocina, unos cuantos muebles e instantes después, la casa completa.
Antes de que sus ojos se cerrasen por el fuerte golpe, lo último que la señora Bernarda Meza Urbina vio fue “cómo una pared” de lodo, piedras y palos que le cayeron encima, tragándose todo lo que estaba a su vista.
En medio de su desesperación, la señora Meza pensó rápidamente en su esposo, Teodoro Mairena Zamora y Luis Enrique Mairena, su cumiche de 14 años, que minutos antes de que el alud del cerro Musún los envolviera, salieron a la milpa familiar para ver si el torrencial aguacero que caía el viernes pasado había acabado con ésta.
“Yo me perdí de ellos. Es que después del gran bujido que se oyó, me acuerdo que mi hijo mayor que estaba con su mujer se salió a la ventana para ver qué era y me grito. Después no me acuerdo de nada hasta que mi cuñada y unos vecinos me rescataron”, relató doña Bernardina mientras era curada por los médicos del Ejército de las heridas en su pierna izquierda, que presentaba un alto grado de infección.
Teodoro, de 59 años, resultó con la pierna derecha fracturada y muy golpeado emocionalmente por la tragedia. Él fue el último que vio con vida al menor de la familia.
“Sólo me acuerdo que le dije que corriera, pero el bujido me lo mató. El se cayó conmigo. Lo quise agarrar cuando nos estaba arrastrando, pero se me fue de viaje”, atinó a decir dificultosamente Teodoro.
El resto de la familia, cuatro nietos pequeños, su hijo mayor junto a su compañera, estaba dentro de la casa y resultaron golpeados.
A las once, cinco horas después que el deslave arrasara con la vivienda de la familia, la señora Meza, de 50 años, fue rescatada por parientes y vecinos. Vio a su esposo hasta que la llevaron a casa de su cuñada.
RESCATE DIFICULTOSO
Hasta ayer el matrimonio recibió ayuda médica, ya que las condiciones inhóspitas en la comarca de Las Peñitas, ubicada en las laderas del cerro Músun, impedían que los helicópteros del Ejército aterrizaran cerca de la casa en la que estaban alojados.
Pero no son las heridas lo que aún tiene preocupada a la humilde campesina, sino la suerte de su familia, de la que sólo sabe que están vivos, golpeados y en casa de su cuñada en Las Peñitas. “No sé nada de ellos, y no sé qué me les va pasar, porque el bujido todavía está allí y no se va ir hasta que la lluvia se vaya”, dijo mientras la levantaban para trasladarla al Hospital Militar.
PIE DE FOTOS:
1.- Los sobrevivientes del cerro Musún esperaron ayuda por varios días, y fueron auxiliados por pobladores que corrieron con mejor suerte.
2.- Wilmer BismarCk Bojorge, fue rescatado por otros pobladores cuando intentaba cruzar el río Cárdenas que, tras 12 horas de intensas lluvias, aumentó su caudal y arrasó con un pequeño puente, aislando a ese pequeño municipio rivense con el resto del país.
3.-Doña Bernarda Meza Urbina, habitante del cerro Las Peñitas, fue trasladada a Managua junto a su esposo para recibir atención médica. Ellos resultaron heridos durante los deslizamientos del Musún ocurridos hace seis días.
4.- El cuerpo médico del Ejército Nacional atendió en el aeropuerto a los heridos del cerro Musún, traídos ayer en helicóptero a la capital para ser trasladados a los hospitales.