Los griegos, al igual que Georgios Karagounis (20), no sueltan fácilmente la bola y saben moverse aunque sin arte.

Grecia intenta más sorpresas

Jorge Covarrubias AP LISBOA.- Los griegos no tienen a Sócrates como tenía Brasil, pero como sólo saben que no saben nada, esa certeza les ha llevado a suplir carencias con disciplina y escasez de individualidades con juego de equipo. Esas son las armas con que Grecia cree posible dar otra sorpresa más en la Eurocopa, […]

Jorge Covarrubias AP

LISBOA.- Los griegos no tienen a Sócrates como tenía Brasil, pero como sólo saben que no saben nada, esa certeza les ha llevado a suplir carencias con disciplina y escasez de individualidades con juego de equipo.

Esas son las armas con que Grecia cree posible dar otra sorpresa más en la Eurocopa, esta vez en semifinales frente a la República Checa, el conjunto que por méritos propios ha pasado a ser el favorito.

Los checos, que se medirán hoy con Grecia en Porto por el derecho a pasar a la final, son los únicos que han ganado todos sus partidos, tienen en Milan Baros al goleador del certamen y en Karel Poborsky al mejor alimentador de juego, han anotado diez goles, han llenado los ojos de los espectadores y han demostrado tener más banco que nadie.

Pero Grecia, el equipo de los “picapiedras”, con una pizca esporádica de talento y una defensa en bloque, ha dado una sorpresa tras otra y espera dar más.

Aparte de la defensa apuntalada por la solidez de Georgios Seitaridis y Traianos Dellas, los griegos tienen esa chispa de luz en Angelos Charisteas, autor de dos goles, uno de ellos de lujo en la victoria nada menos que contra el campeón Francia en cuartos de final.

“Los checos tienen un gran estilo de juego y los mejores jugadores del torneo”, dijo el técnico alemán de Grecia, Otto Rehhagel. “No diré qué voy a hacer, pero tengo un plan preciso para pararlos”.

Los favoritos tampoco se conforman. “Es una gran cosa estar en semifinales, pero queremos más”, dijo el capitán Pavel Nedved, uno de los astros en la constelación de primera magnitud que ha demostrado la República Checa.

¿CÓMO FRENARLOS?

Parar a Baros, Poborsky, Nedved y Jan Koller, el más alto del torneo con 2,03 metros, será la tarea más difícil que haya tenido Grecia hasta el momento.

La República Checa es más favorita que nunca, no sólo por lo logrado hasta ahora sino por el modo en que ha ido creciendo con cada partido.

Pero los griegos tienen derecho a soñar. Aunque casi no tienen nombres ilustres, cuentan con un Temístoclles (Nikolaidis) en el plantel, y si su ilustre antecesor dio la sorpresa en Salamina contra los persas hace 2,500 años, ¿por qué no prolongar el sueño aunque sea por 24 horas?

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