Una vez más, familiares y amigos del sargento Camilo Mejía, de nacionalidad costarricense, protestaron frente a la Embajada americana, para exigir la liberación del joven de 28 años, quien fue condenado a un año de prisión por un tribunal militar por haber desertado de su unidad en Irak, después de un permiso de dos semanas en octubre pasado.