Lucía Vargas C./Corresponsal
CARAZO.- Familiares de Francisco José González Mendieta, de 42 años, conocido como “Chico Gato” en la zona costera de Carazo de donde era originario, desmintieron que éste haya muerto ahogado en su propia saliva después de haber tomado licor y participar en un partido de beisbol.
Don Matilde González García dijo que el hecho fatal ocurrió el pasado 6 de junio en la comunidad La Trinidad, cuando su hijo Francisco participaba de las fiestas patronales de ese lugar y decidió montar un toro, deporte en el que era experto.
Don Matilde dijo estar muy molesto porque se ha escondido la realidad del suceso e incluso asegura que un hijo de “Chico Gato” y dos yernos andaban con él, y pese a lo sucedido lo dejaron tirado sin darle auxilio médico, ya que el hombre había sido golpeado por el toro “El Casitas”, cuando lo quiso montar.
Explicó que Francisco murió a las 5 de la mañana del 7 de junio, después que pidió un poco de agua al celador de la barrera, tras haber pasado la noche entera tirado en el suelo y con severos daños en su pecho, causados por las patas del animal.
ERA EXPERTO EN MONTAS
Tanto el padre del difunto como su hermano Marvin González dijeron que hay testigos del hecho y que la tarde del 6 de junio “Chico Gato” se metió al redondel para montar el toro más bravo, pero al instante el animal lo lanzó al suelo.
Señalaron que la persona que se encargaba de soltar el falso ( rienda) del animal lo hizo antes de tiempo y fue por eso que el hombre cayó al suelo desde el inicio y el toro se le paró en el pecho. Según los familiares del difunto, hay testigos en el público que además vieron cuando sólo lo apartaron del lugar para meterlo debajo de la tarima.
Otra de las acusaciones que hacen es que el fajón que llevaba el toro para que se agarrara el jinete lo tenía flojo, lo que indica, según sus familiares, que hubo mala intención de esa persona a quien no han logrado identificar, pero aseguran que también fue herida por el animal en una pierna.
A juicio de ambos familiares esto sucedió porque le tenían envidia al fallecido porque éste era muy adiestrado en el oficio de montar toros, lo que además era parte de su actividad al igual que otro de sus hermanos.
PUDO SALVARSE
Aunque don Matilde dijo que no hará nada en contra de nadie por la muerte de su hijo, sostiene que éste pudo salvarse si el dueño de la barrera, a quien identificó como Vicente Mercado, lo hubiera llevado al hospital en vez de abandonarlo a su suerte.
Señaló que su hijo había trabajado con Mercado en la fiesta de La Cruz el pasado 2 de mayo y lo conocía muy bien, pero esa tarde tampoco él como dueño del negocio ni el celador se preocuparon por el herido y más bien cerraron la barrera cuando terminó todo y dejaron al hombre tirado en el suelo.
Explicaron que a ellos les avisaron de su muerte hasta el lunes a las 9 de la mañana, ya que habitan en Diriamba, en el caso de don Matilde, y su hermano Marvin en Santa Teresa.
VERSION POLICIAL
Por su parte el capitán Edgardo Coronado, jefe de auxilio judicial de la Policía de Carazo, confirmó que la muerte de González fue por asfixia de bronco-aspiración, según el examen forense. Agregó que este examen no indica que había fracturas en el tórax del fallecido, por lo que se descartó que haya sido golpeado por el toro.
Coronado dijo que la investigación del caso no demostró mano criminal en el deceso de González y aunque se diga que pudo haber mala intención de alguna persona es algo que no se puede comprobar. El examen forense indica que falleció ahogado en su propia saliva ya que se pudo comprobar que tanto él como sus familiares que lo acompañaban andaban en estado de ebriedad.