El costo de morir

Gabriel Sánchez Campbell El valor de un funeral está determinado por la cantidad de detalles que se incluyan en éste; como la cantidad de flores que se usen, la música y la comida que se ofrezca, pero la base de cálculo parte del precio del ataúd, el lugar del velorio y el cementerio donde se […]

Gabriel Sánchez Campbell

El valor de un funeral está determinado por la cantidad de detalles que se incluyan en éste; como la cantidad de flores que se usen, la música y la comida que se ofrezca, pero la base de cálculo parte del precio del ataúd, el lugar del velorio y el cementerio donde se entierre el difunto

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Presto a entrar al pequeño mausoleo que su familia había construido hacía unos meses, el hermano que se había contenido de llorar durante todo el sepelio no resistió escuchar la música que con todo el sentimiento interpretaban: Un puño de tierra, la misma canción de Antonio Aguilar con la que Juan Sebastián Rodríguez pidió que lo enterraran.

Su hermano se imaginaba que él siempre había querido su funeral así. Y dice que se lo dieron a su gusto y antojo. Con todas las de ley, a como se dice en buen nicaragüense. Costó caro, pero la familia quería honrar la memoria de su ser querido y por eso no escatimaron gastar casi tres mil dólares de todo el servicio.

Fueron más de 500 dólares en los arreglos florales, un ataúd de caoba con herrajes de bronce cuyo costo superaba los 900 dólares, una limusina que lo trasladó de la capilla de la funeraria hasta el cementerio donde tendrían que pagar los mil dólares por el servicio. Los 100 dólares por la serenata de los mariachis, y sin meter los 20 dólares de la misa.

Pero es que hay una verdad innegable para todos los que leen este artículo: que tarde o temprano les llegará la hora de fenecer y probablemente por no querer pensar en ese momento —sea por miedo o repulsión al hecho mismo de dejar de vivir—, desconocen cuánto cuesta morirse.

Por eso es que hay una serie de cosas básicas que quieran o no se deben tomar en cuenta a la hora de sepultar a alguien. Estas pequeñas grandes cosas son la que desde el principio determinan si en un funeral se gastarán 300 dólares como mínimo o más de dos mil dólares.

Para empezar a determinar cuánto cuesta un funeral completo lo básico después del difunto es el tipo de ataúd y el lugar donde lo enterrarán. De ahí se incluye la preparación del cuerpo y algunos servicios opcionales como: la vela, el servicio religioso, las flores y la música, entre otras cosas. Cada una de ellas, en dependencia de la disponibilidad de dinero y de lo ostentosa o sencilla que se haga.

El TERRENO

Ahora que en el país, en donde han aparecido dos cementerios privados, los muertos no sólo pueden enterrarse en lugares públicos autorizados y no autorizados.

En Managua existen 33 cementerios, uno histórico y cuatro legalmente constituidos porque tienen registros, además de los dos campos santos privados que existen. El resto no están legalmente constituidos pero son municipales.

Normalmente en algunos de los cementerios de pueblos y de ciudades los precios de los terrenos varían de un lugar a otro. Pero en ninguno de los casos el costo se baja de los 50 dólares. Todos tienen diferentes valores, independientemente del tamaño que tenga el lote.

El valor de un terreno en el cementerio está dado por el acceso a las avenidas o calles principales, parques si lo tiene o valor estético. No es lo mismo comprar un lote en el fondo del cementerio, a uno que está cerca de la entrada principal, y enfrente de una de las avenidas del lugar.

Así por ejemplo, en Managua en el Cementerio General, que es uno de los pocos donde quedan terrenos, hay tres clasificaciones.

Según Héctor Gatica, encargado del Distrito II de la Alcaldía de Managua (Alma), el lote en Clase A para sepultar a una persona en el Cementerio General cuesta 1,500 córdobas; el de Clase B 1,200 córdobas, y el de Clase C vale 800 córdobas.

Nadie da mantenimiento a las tumbas. Sólo la seguridad permanente que se da a todo el lugar.

Pero al momento de utilizar el terreno hay que pagar a los sepultureros por la excavación de la fosa, y por el diseño de la cripta. Sólo en esto uno puede gastar entre dos mil a seis mil córdobas, según informó Roberto Bustos López, un contratista dedicado a este negocio.

Para el caso de los cementerios privados, la situación cambia. Aquí no se permite hace grandes edificaciones, ni mausoleos para romper con la uniformidad del espacio. Por lo general se venden lotes para tres personas a un precio de 2,500 dólares. Hay crédito para ello y un seguro para el dueño de la propiedad. El mantenimiento del lugar y de las tumbas corre a cuenta de la empresa que vendió el lote.

Según Eduardo Fonseca, gerente general del cementerio Sierras de Paz, el servicio en un lote para tres personas incluye un toldo en el campo santo, las sillas para la familia doliente y un recensor mecánico para el ataúd, así como la apertura y cierre de la fosa. Al momento de la compra se da una escritura pública y queda un compromiso empresarial de dar el servicio de mantenimiento a perpetuidad.

Anualmente la demanda por compra de terrenos en cementerios privados, según Fonseca, crece en un 20 por ciento.

En ambos tipos de cementerios anualmente hay que pagar un impuesto a la Alcaldía por la tenencia del terreno en el cementerio cuyo valor oscila entre los 100 y los 150 córdobas anuales.

Existen también los cementerios comunales, en los que por lo general una persona es la dueña de todo el local y es quien vende los lotes a los vecinos necesitados. El valor de una propiedad en este lugar puede andar entre los 500 córdobas en general. Pero si se quiere hacer alguna mejora se debe pagar el 10 por ciento sobre el valor de lo mejorado, al encargado del cementerio.

El ATAÚD

Luego de tener el terreno hay que estar claro qué tipo de ataúd se comprará para enterrar al muerto. La caja fúnebre puede comprarse en una funeraria o bien a un carpintero de la comunidad.

En el último caso, los ataúdes son piezas sin mucho acabado, cuyo valor puede andar entre los 500 córdobas. Pero las cajas no tienen ningún tipo de lujo o comodidad.

Ahora la caja también puede comprarse a un productor local de ataúd, de los mismos a los que las funerarias compran sus piezas. Éstas peden oscilar entre los 200 dólares, hasta llegar a los mil dólares.

Los asegurados y jubilados del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) tienen derecho a un ataúd, pero éste no supera el valor de los mil córdobas, por lo que mucha gente lo que hace es dar la diferencia por uno mejor.

LAS FUNERARIAS

El negocio de las funerarias es de confianza. Actualmente existen unas 14 empresas que dan este servicio, que consiste básicamente en poner a disposición del solicitante el ataúd, los traslados del cuerpo, entrega de recuerdos y la instalación de una capilla velatoria a domicilio.

También las funerarias ofrecen servicio de maquillado para el muerto, vestida, preparación para evitar la descomposición, cremación y decoración con arreglos florales, entre otras cosas.

Los servicios de las funerarias pueden ser a domicilio o en la capilla velatoria en sus propias instalaciones. Incluyen un ataúd, el traslado del muerto, instalación de capilla velatoria y algunas sillas. El precio depende del tipo de caja fúnebre que se use. El paquete puede costar desde 500 dólares hasta 1,500 dólares, por este servicio.

Ahora en el caso que se quiera velar el cuerpo en las instalaciones de la funeraria, éstas cuentan con capillas velatorias. El precio de su uso varía en relación al tamaño del local. Por lo general este servicio que oscila entre 500 y 900 dólares sólo incluye el derecho de uso de capilla durante 24 horas, bocadillos variados, café, té, gaseosas y demás bebidas de forma ilimitada.

En las funerarias se vende el servicio de varias formas. Uno es el servicio de ventas por contratos y los otros son de ventas de necesidad.

En el primer caso, las personas escogen el tipo de ataúd y los servicios adicionales que quieren tener cuando alguien o ellos mismos mueran. El de las ventas por necesidad es cuando la muerte llega inesperadamente a una familia.

Para el caso de las ventas por necesidad hay mucha flexibilidad porque a veces ésta se hace en un día feriado y no hay mucho dinero disponible o bien hay problemas económicos.

Margarita López de Cardenal, gerente general de la funeraria Monte de los Olivos, cuenta que cuando iniciaron en este negocio ellos vieron la necesidad de invertir en este tipo de servicios porque no se daba todo completo.

“Las formas de pago son variadas, se da crédito, financiamiento y ventas de contado, además de las ventas de contrato. Somos muy flexibles porque tenemos que entender que en algunos casos el estado emocional de las personas no es el habitual, pero para eso hay que saberles servir: bien y rápido”, expresó.

Según Ramiro Escobar, gerente general de la funeraria Heráldica, el negocio de este gremio ahora ha venido creciendo poco a poco, pero sobre todo considera que lo que hay que hacer es atender rápido y de manera oportuna.

“Hay potencial para este negocio, es un negocio de confianza que se debe consolidar, pero por la falta de costumbre de uso de funerarias hasta hoy día la gente está aprendiendo a utilizar nuestros servicios, pero vamos adelante”, manifestó.

MUERTE EN EL EXTRANJERO

Cuando un extranjero muere en Nicaragua o viceversa, éste necesita una serie de documentos y gestiones legales para volver a su país de origen. Por lo general las funerarias son las que se encargan de hacer estos trámites.

Si es el caso en el que un nacional muere en otro país, la funeraria del país en donde murió el nicaragüense envía el cuerpo a la funeraria local que lo recibe, ésta lo retira y se le da a los familiares.

Por lo general los cuerpos vienen embalsamados, dentro de un ataúd, o una caja sellada de zinc y cubierta por un balastro de madera.

El costo está en dependencia del lugar de donde venga el cuerpo, que por lo general se transporta por avión.

LA MUSICA Y LAS FLORES

La forma de enterrar a la gente ha cambiado. Antes la imagen de la plañidera, la mujer que vestida de luto profundo a quien se le pagaba por llorar, gritar y lamentarse profundamente ha sido sustituida por la música y los arreglos florales.

El mínimo de gastos en música es de cien dólares, ya que eso es lo que los mariachis tienen estipulado cobrar para una hora o una serenata que interpreten en un entierro.

También esa cifra puede verse incrementada tres veces más si es un grupo musical o coral el que llega a acompañar el servicio religioso o el entierro en sí.

Ahora en los arreglos florales también hay una importante cantidad de dinero que desembolsa la familia. Todo depende del presupuesto que se tenga.

Según Eva Patricia Jarquín, administradora de la floristería Flores y Diseños, la demanda de estos productos aumenta en dependencia de la situación política y económica del país, pero en general considera que los arreglos para funerales ocupa el 50 por ciento del mercado en su negocio.

Benjamín Mairena, del mariachi Jinotega, sostiene que sólo el pago de estos servicios se da a todo nivel, pobres y ricos. “Lo que buscan es complacer la memoria del fallecido”.

Franklin Moreno, director del mariachi Garibaldi de Nicaragua, sostiene que en los últimos años la participación de este tipo de agrupaciones musicales en los entierros es más frecuente.

LA HERENCIA

Cuando uno recibe una herencia de un familiar al Estado se le debe pagar el cuatro por ciento sobre el valor catastral del bien legado.

Este valor fue elevado un 300 por ciento hace poco más de un año, cuando se aprobó la nueva Ley de Equidad Fiscal, ya que antes que esa legislación entrara en vigencia sólo se pagaba el uno por ciento sobre el valor de autos, propiedades, naves y aeronaves.

Según Sergio Argüello Valdivia, un abogado litigante experto en juicios civiles y mercantiles, considera que este pago ahora es bien alto y representa un fuerte golpe para quien tiene que tributarlo.

“Y no hay escapatoria, se debe pagar siempre esa cantidad de dinero. Nadie se salva”.

Según la Ley de Equidad Fiscal, en el artículo 81 y 85 del reglamento de la misma, al Estado deberá pagársele el cuatro por ciento de ganancia sobre bienes inmuebles, y demás bienes de registro público. Y también indica que siempre se paga ese impuesto a los legados, ventas o donaciones.

IMPUESTOS HASTA LA MUERTE

Nicaragua es uno de los pocos países de Latinoamérica donde el costo del servicio funerario no es parte de la canasta básica, y por el que se paga el 15 por ciento en concepto de Impuesto General al Valor (IVA)

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