Martha Ruth de Argüello*
Es lamentable para mí, como católica, la actitud de los líderes de mi Iglesia en torno a la situación política del país y las relaciones con el Gobierno del presidente Bolaños. Somos humanos y todos cometemos errores. Ni los obispos están exentos de ello. Muchas veces caemos en el error de no discernir, generalizando y dejándonos cegar por la intriga y la desinformación que claramente obedecen a intereses de grupos particulares que buscan alcanzar a toda costa sus objetivos.
Considero que así como al Cardenal se le ofrecieron disculpas por el gravísimo error de no haberlo dejado entrar a la cárcel a visitar al doctor Alemán, al presidente Bolaños se le debe otra disculpa por parte de la Conferencia Episcopal, ya que afirmar que existe una censura del Gobierno para la Iglesia Católica es imputar que el mismo Presidente ha dado la orden de tal atropello, y es juzgar a alguien en base a desinformación ya que el presidente Bolaños es una persona recta, formada en el seno de una familia católica, y por lo tanto es incapaz de voltearse contra sus raíces y su propia fe, a estas alturas de su vida.
* Administradora de empresas