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Estudian juicio a soldado abusadora
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MIAMI.- La soldado estadounidense Lynndie England, fotografiada sosteniendo con una correa a un prisionero iraquí desnudo, comenzó su batalla legal el martes para probar que solamente cumplía órdenes, en el marco del escándalo del abuso a prisioneros que sacudió el operativo de guerra de la administración del presidente de Estados Unidos, George W. Bush.
England dijo que estaba obedeciendo órdenes de sus superiores cuando fue fotografiada posando sonriente junto a prisioneros en situaciones humillantes en la prisión Abu Ghraib, a las afueras de Bagdad, incluyendo una foto donde aparece con un cigarrillo entre los labios señalando los genitales de un hombre desnudo y encapuchado.
Las fotografías, que desataron una ola mundial de protestas en contra del trato de Estados Unidos a prisioneros iraquíes, minaron los esfuerzos de Washington por estabilizar Irak y “ganar la paz”. Bush pidió disculpas pero responsabilizó por el abuso a un pequeño grupo de soldados.
England, de Fort Ashby, en West Virginia, está acusada de conspirar para maltratar a prisioneros iraquíes, de agredir a prisioneros en por lo menos tres ocasiones, de cometer actos contrarios al buen orden y de cometer un acto indecente.
En el procedimiento legal que comenzó el martes en Fort Bragg, Carolina del Norte, conocido como “investigación del Artículo 32”, se decidirá si England debe o no enfrentar un juicio.
Militares dicen que el procedimiento se parece a un gran jurado de las cortes civiles de los Estados Unidos, donde un jurado decide si existe o no suficiente evidencia para iniciar un juicio. En este caso, un funcionario de audiencias hará esa determinación.
NO PUEDEN DESTRUIR PRISIÓN
Un juez militar decidió que la prisión de Abu Ghraib sea declarada una escena de crimen, por lo que en consecuencia no puede ser desmantelada, como ofreciera el presidente estadounidense George W. Bush, además de rechazar una solicitud de abogados de soldados acusados de maltratar reos ahí para que sus procesos sean realizados fuera del territorio de Irak.
CITARÁN A GENERALES
Abogados que defienden a los soldados estadounidenses acusados de maltratos a prisioneros iraquíes consiguieron el lunes autorización para interrogar a generales, en busca de comprobar que sus clientes seguían órdenes superiores cuando cometieron los abusos.
La orden, emitida por un juez militar durante las audiencias previas al juicio, obliga al teniente general Ricardo Sánchez, el comandante principal en Irak, así como al general John Abizaid, jefe del Mando Central estadounidense, a presentar declaraciones bajo juramento dentro del caso.