Monseñor Rubén Baltodano, mientras permanecía internado en el Hospital Victoria Motta.

Decae salud de monseñor Rubén Baltodano

Benefactor de los jinoteganos permaneció siete días en el Hospital Victoria Motta Rosario Montenegro Z. Luego de permanecer siete días internado en el Hospital Victoria Motta, de Jinotega, por padecer afecciones digestivas, ayer fue dado de alta monseñor Rubén Baltadono, de 92 años, hijo dilecto de “La Ciudad de las Brumas”. La salud de monseñor […]

  • Benefactor de los jinoteganos permaneció siete días en el Hospital Victoria Motta

Rosario Montenegro Z.

Luego de permanecer siete días internado en el Hospital Victoria Motta, de Jinotega, por padecer afecciones digestivas, ayer fue dado de alta monseñor Rubén Baltadono, de 92 años, hijo dilecto de “La Ciudad de las Brumas”.

La salud de monseñor Baltodano ha venido decayendo en los últimos meses y el 15 de junio, fecha que cumplió sus 58 años de vida sacerdotal, tuvo una fuerte recaída que lo dejó inconsciente y lo tuvieron que llevar de emergencia al hospital, relató su sobrino Álvaro Uriarte Baltodano.

Uriarte, resiente que a pesar de que su tío realizó muchas obras en su natal Jinotega, entre las que se destaca la remodelación de la Catedral San Juan, la construcción de la iglesia Los Ángeles, entre otras, hoy no ha recibido el apoyo necesario de la Iglesia Católica, a excepción de monseñor Douglas Araica, de quien dice siempre está pendiente de su salud y lo visita.

Sin embargo, dice que no se queja porque siempre hay personas que no lo desamparan, como es el caso de la señora Zenelia González y la Alcaldía municipal, esta última asumió los costos de su hospitalización.

Doña Merceditas Chavarría, dice que los jinoteganos le deben mucho a monseñor Baltodano y ahora que está anciano y enfermo, “todos estamos obligados a ayudarle”.

¿QUIÉN ES MONSEÑOR BALTODANO?

Monseñor Rubén Baltodano nació en Jinotega el 18 de diciembre de 1913, hijo de doña Carmen Alfaro y don Rubén Baltodano, un destacado músico jinotegano, según relata monseñor Douglas Araica, vicario de la Diócesis de Jinotega y párroco de la Iglesia Los Ángeles.

Fue párroco de la Catedral San Juan, de Jinotega, por muchos años hasta 1979, cuando fue trasladado a Matagalpa por problemas con las autoridades del Gobierno sandinista, debido a su desempeño como capellán de la Guardia Nacional, recuerda monseñor Araica.

Durante 15 años fue párroco de Sébaco, de donde salió por problemas de salud y regresó a su natal Jinotega.

Hace ocho años celebró sus 50 años de vida sacerdotal, fecha en que fue declarado Hijo Dilecto de Jinotega.

Entre sus principales obras destacan la remodelación de la Catedral San Juan, iglesia Los Ángeles, fundador del Colegio La Salle, del Colegio de Monjas, construcción de la casa cural, entre otras.

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