- Human Rights Watch denuncia
que una nueva ley pretende sujetar el Tribunal Supremo al Gobierno - Al líder venezolano le vendría
como anillo al dedo antes del
referendo en su contra
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CARACAS.- El Gobierno de Venezuela está socavando la independencia del máximo tribunal del país para ponerlo bajo su control de cara un referendo contra el presidente Hugo Chávez en agosto, advirtió el jueves la organización de derechos humanos Human Rights Watch.
El director para las Américas de la organización con sede en Washington, José Miguel Vivanco, afirmó que una nueva ley del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) aprobada recientemente debilita el sistema judicial y podría servir para presionar a los jueces para que tomen decisiones favorables al Gobierno.
“Creemos que la democracia venezolana se encuentra en grave riesgo”, dijo Vivanco en una conferencia de prensa.
Chávez y sus aliados en la Asamblea Nacional “están manipulando el sistema de justicia para favorecer sus propios intereses”, agregó Vivanco tras presentar un informe sobre la situación del Poder Judicial en Venezuela.
El Vicepresidente de Venezuela, José Vicente Rangel, rechazó inmediatamente las declaraciones de Vivanco, a quien acusó de ser un “mercenario” al servicio del Gobierno de Estados Unidos, al cual Chávez acusa de tratar de derrocarlo.
Vivanco recomendó que la Organización de Estados Americanos (OEA) aplique la Carta Democrática para proteger la independencia de poderes del país, lo que implicaría en extremo su expulsión de la OEA, si Chávez logra este control del Poder Judicial.
El referendo, calificado como una salida democrática y pacífica al prolongado conflicto político del país, fue acordado por el Gobierno y la oposición el año pasado tras arduas negociaciones que fueron facilitadas por la OEA y el estadounidense Centro Carter.
AUMENTARÁ NÚMERO DE MAGISTRADOS
La nueva ley del TSJ incrementó de 20 a 32 el número de magistrados que integran el máximo tribunal y estableció que sean designados por una mayoría simple en la Asamblea, donde el Gobierno conserva una precaria supremacía.
La ley anterior preveía que los magistrados fueran nombrados por dos tercios de la Asamblea.
También facilitó la remoción de magistrados por parte del Poder Legislativo, lo que según Vivanco “permitirá al actual Gobierno y a su coalición en la Asamblea Nacional, copar y purgar el Tribunal Supremo”.
¿SE»PREPEA»?
El Gobierno de discurso izquierdista de Chávez podría usar ese control para influir en las decisiones del TSJ a favor o en contra del resultado de un referendo para revocar el mandato del presidente, que se celebrará el 15 de agosto. Vivanco exhortó al Gobierno y a su coalición parlamentaria a suspender la aplicación de la ley y modificarla para fortalecer la independencia del TSJ.