Hijalmar Padilla/Kingstown/Enviado Especial
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Desde Kingstown
Hijalmar Padilla/Kingstown/Enviado Especial
Dos días de puro cansancio y mala alimentación atravesó la Selección Nacional para poder llegar hasta esta capital, sede el próximo domingo del segundo partido contra San Vicente y Granadinas.
A pesar de arribar el miércoles temprano a Miami, (2:20 p.m., hora nacional), los trámites migratorios y ubicación en los hoteles ha sido como vivir un calvario.
Y tanto que apenas ha dado tiempo para hacer algunos estiramientos y alimentarse con sólo hamburguesas y bebidas gaseosas a cada rato.
Esta situación se espera mejore hoy cuando ya todos amanezcan más relajados y alimentados en el Villa Lodge Hotel, en San Vicente y Granadinas.
BIEN RECIBIDOS
Con excepción de algunos inconvenientes e improvisaciones de última hora, mucha educación y amabilidad mostró el comité ejecutivo de la Federación de Futbol de San Vicente y Granadinas, mientras recibía a la delegación nicaragüense en el pequeño Aeropuerto Internacional E.T. Joshua.
La tropa pinolera recibió la bienvenida de parte de las autoridades deportivas de esta isla en un pequeño salón internacional.
Luego en una caravana, compuesta por tres vehículos, pasó directo al hotel sin necesidad de esperar tanto, haciendo los trámites migratorios.
No obstante, el primer pegón se dio, cuando los organizadores del segundo juego, no habían garantizado el hospedaje completo a toda la delegación.
Fue a raíz de una fuerte protesta de Julio Rocha López, presidente de la Fenifut, que el problema fue resuelto.
PEQUEÑA BARRA
Una pequeña barra acompaña a la Selección Nacional Mayor en su aventura por esta isla del Caribe.
Se trata del jefe de la Policía de Managua, comisionado Horacio Rocha y de los ex directivos de equipos de la primera división, Maximiliano Suárez y Carlos Quintanilla.
De acuerdo a lo observado durante este viaje, esta tripleta parece que no sólo viajaron para animar a los muchachos desde las gradas, sino también ayudarles en otros menesteres.