- Megatel desembolsó 33 millones
de dólares para comprarle al Estado el 40 por ciento de Enitel en el 2001 - Ahora se lo vende a sus socios
de América Móvil, en 100 millones de dólares
Moisés Martínez
Los tres años que el consorcio Megatel estuvo al frente de la Empresa Nicaragüense de Telecomunicaciones (Enitel), le significaron un negocio que pudo haberles dejado un estimado de 100 millones de dólares en ganancias por la venta de sus acciones y el manejo de la empresa en los últimos tres años.
Las compra de las acciones del consorcio de capital hondureño Megatel, por parte de la empresa mexicana América Móvil, es estimada entre 80 y 100 millones de dólares según fuentes vinculadas a Enitel, y para finales de junio, los aztecas estarían asumiendo el control de la empresa.
Desde sus inicios en 2001, el proceso de venta de Enitel ha estado cargado de denuncias de corrupción, incumplimiento de fallos judiciales, ventas de activos a precios de “guate mojado” y la firma de un contrato concesión extremadamente favorable para Megatel, gracias a los “muñequeos” de la junta directiva que estaba al frente de la empresa.
La junta directiva de Enitel era encabezaba por Salvador Quintanilla y estaba conformada por el prófugo de la justicia Esteban Duque Estrada, ex Ministro de Hacienda; el diputado René Herrera, el diputado Agustín Alemán (q.e.p.d.) y Roberto Vassali.
Enitel fue privatizado a favor de un consorcio conformado por dos empresas, Telia Swedtel AB, de Suecia, y Emce, de Honduras, que adquirieron el 31 de agosto del 2001, a un costo de 83 millones 100 mil 990 dólares, el 40 por ciento de las acciones de Enitel.
Sin embargo, un informe de la Pricewaterhouse Coopers establecía que Enitel tenía un valor real de 190 millones de dólares, con un aproximado de utilidades generadas de 40 millones de dólares anuales.
Por lo tanto, se estima que Megatel tenía que haber pagado unos 76 millones por el 40 por ciento, más los 50 millones que forzosamente tenía que desembolsar por el contrato de administración, dado su carácter de accionista minoritario.
Luego de la primera fase de privatización, el Estado conservó un 49 por ciento de las acciones, mientras que los trabajadores un 11 por ciento.
No obstante, los 50 millones de dólares que debía pagar Megatel en cinco años fácilmente salían de las mismas arcas de Enitel, ya que el contrato de compra-venta establecía que el Estado nicaragüense debía pagarle a Megatel diez millones de dólares anuales en concepto de “honorarios” por la administración de la empresa, misma cantidad que a su vez el consorcio hondureño debía pagar anualmente a Nicaragua para cancelar el contrato de servicios de administración en un plazo de cinco años.
LA SEGUNDA FASE
A mediados del año pasado se convocó para la compra del restante 49 por ciento de las acciones que aún estaban en manos del Estado, que compró America Movil por 49.6 millones de dólares, dueño también en Nicaragua de la empresa de telefonía celular Aló PCS, que, a pesar de ser accionistas mayoritarios, no poseerían el control de la empresa.
Sin embargo, los mexicanos no se conformaron con ser socios pasivos y compraron el 40 por ciento y el contrato de administración en un precio de que acuerdo a fuentes vinculadas a Enitel osciló entre los 80 a 100 millones de dólares.
El nuevo gerente de la empresa por América Móvil se llama David Eduardo Ibarra.
Sin embargo, en entrevista con LA PRENSA ayer, Ramos continuó negando que su salida fuera pronto, pero no descartó que a un largo plazo se pudiera dar una transformación accionaria.
“La tendencia en el mundo es que los grandes operadores mundiales como América Móvil absorban a operadores pequeños, por lo que en el largo plazo, es normal pensar que pudiera haber una absorción, pero hasta el momento no se ha firmado ningún documento sobre la venta a nadie. Lo que hay es una buena relación entre un accionista operador y administrador y un accionista pasivo. Cuando todo cambie voy a ser el primero en decírselo”, finalizó Ramos.