- Gozaba de arresto domiciliar, pero incumplió y nunca llegó a firmar el acta de asistencia en el Juzgado, ni canceló la fianza económica
Fátima Tórrez González/Especial para LA PRENSA
Geybelis Amílcar Dávila Jirón, de 26 años, gerente administrativo de la Cooperativa de Servicios Múltiples, Promoción y Desarrollo (Cosmuprode), que se dedica a la venta de vehículos, fue declarado rebelde por la Juez Segundo Penal de Audiencia, donde es acusado por estafa en perjuicio Mario César Garay López, de 34 años.
La judicial María Concepción Ugarte lo mandó a traer mediante la fuerza pública y en audiencia especial realizada la mañana del viernes le fue revocado el arresto domiciliar, por no haber nombrado un fiador personal, no canceló la caución económica de 500 córdobas y no se presentó a firmar la tarjeta de asistencia, que tienen que ejercer por obligación.
Por su parte, Carlos Palacios, defensor de Dávila Jirón, introdujo un escrito, manifestando que se le había hecho difícil cancelar la caución económica, por no tener el dinero, pero propuso como fiador a la esposa del acusado Rosa Mendoza Martínez.
Junto a Dávila Jirón, también es acusado Carlos Alberto Blanco Narváez, de 29 años, quien aún conserva el arresto domiciliar, y según la acusación que introdujo la Fiscalía, ellos presuntamente le vendieron un vehículo marca Hyundai al perjudicado, pero que el mismo resultó con el motor en mal estado.
Garay López le reclamó por ese daño en el vehículo, donde presuntamente le prometieron reparación.
“La víctima le entregó 900 córdobas, los vehículos tenían un valor entre 2,200 dólares y 2,800 dólares, pero al final no le entregaron ni el dinero ni el vehículo y cuando el perjudicado los buscaba en la oficina éstos nunca se encontraban”, señalan en la acusación.
Además, los funcionarios de Cosmuprode tienen en su contra varias denuncias por estafa en prejuicio de varias personas a quienes les prometieron vehículos, pero que no los entregaron en el plazo estipulado.