En la apertura del mercado de pases en el futbol europeo, los principales fichajes tuvieron como protagonistas a los entrenadores. Hoy, los hombres del banco parecen figuras irremplazables y ganan millones
Sepp Herbeger, el hombre que neutralizó a Hungría en el Mundial de Suiza 1954 y consagró a Alemania, consideraba que un entrenador astuto era capaz de todo: “Si los entrenadores no existieran, los futbolistas siempre patearían el balón hacia adelante. Son los técnicos los que descubrieron que, a veces, el camino más corto puede ser retroceder”. En sus tiempos, los entrenadores todavía parecían figuras decorativas. Cincuenta años después, las cosas han cambiado enormemente. ¿De qué otra manera se puede comprender que José Mourinho, el hombre que llevó al Porto a la coronación en la UEFA Champions League, haya firmado con el Chelsea un contrato que le garantiza nueve millones de dólares por año? Hoy, los entrenadores son figuras relevantes. Y en estas primeras semanas de receso en el fútbol europeo, son los protagonistas excluyentes de los fichajes más importantes.
En Madrid, los movimientos son incesantes. Apenas terminó la Liga, Florentino Pérez decidió despedir a Carlos Queiróz y contratar a José Antonio Camacho, lo que aceleró otra decisión que estaba en el aire: Jorge Valdano renunció a su cargo.
«Camacho no necesita que nadie le explique el alma y la esencia del Real Madrid. Dio todo como jugador, sus piernas aún recuerdan ese sacrificio por este club. Respira madridismo», dijo Pérez, al anunciar su contratación. Por esa cuestión sentimental, Camacho apenas discutió su contrato. Pero este acuerdo, disparó otros movimientos: Benfica, que se quedó sin entrenador, está preparando un golpe de efecto: cuando finalice la Euro, hará público que el brasileño Luiz Felipe Scolari será su nuevo entrenador. El equipo de Lisboa sintió las consecuencias del éxito de uno de sus mayores rivales, el Porto, y ahora quiere armar un equipo de lujo. Scolari, en realidad, estaba especulando con otra posibilidad: Sandro Rossell, hombre fuerte en el Barcelona y amigo personal suyo, le había asegurado que sería el reemplazante de Frank Rijkaard si la directiva catalana decidía despedir al holandés. Scolari tenía al Barcelona en la mira y por eso había acordado con la Federación Portuguesa que podía quedar libre después de la Euro. Ahora, con el puesto de entrenador cubierto en el Barça, fichará para el Benfica.
Por su parte, Queiróz tampoco se quedará sin trabajo. El entrenador mozambiqueño regresó al Manchester United, con el que firmó por tres años como asistente de Alex Ferguson. «Sentí tristeza cuando se fue el año pasado, pero comprendí sus razones. Ahora que ha experimentado nuevos desafíos, puede traer consigo esas experiencias», dijo Ferguson, quien según parece, había insultado a Queiróz cuando éste decidió partir. Pero ahora están nuevamente en paz. Y el mundo del Real Madrid guarda otro nombre destacado. Vicente del Bosque también tiene nuevo trabajo. El ex técnico merengue rechazó la oferta de Pérez de hacerse cargo de las divisiones juveniles y firmó por dos temporadas con el Besiktas de Turquía.
Pero más allá del “mundo del Real Madrid”, el movimiento de entrenadores es incesante. Y España es una de las plazas más destacadas. El Celta de Vigo, después del duro golpe del descenso, se prepara ahora para regresar con la contratación de Fernando Vázquez, ex entrenador del Mallorca, Las Palmas, Rayo Vallecano, Betis y Valladolid. Por su parte, el Atlético Madrid contrató a César Ferrando; el Valencia recuperó al italiano Claudio Ranieri (que recibió la oferta de los directivos “che” como un regalo del cielo apenas cerró su etapa en el Chelsea y confesó que “cuando me hicieron la oferta, dije que era capaz de venir nadando”) en reemplazo de Rafa Benítez; la Real Sociedad despidió a Reynald Denoueix y contrató a José María Amorrortu, ex entrenador del Eibar; y el Málaga se aseguró a Gregorio Manzano, que viene del Atlético.
En Inglaterra, la contratación más significativa es la de José Mourinho por parte del Chelsea. El entrenador más requerido en este momento en el fútbol europeo, arribó a Stamford Bridge y pidió plenos poderes para hacerse cargo de una plantilla que va directo a la depuración. Por lo pronto, ya hay algunos “borrados”: Juan Sebastián Verón (cedido sin cargo al Inter en una prueba de que Abramovich quería desprenderse de él de cualquier manera), Jesper Gronkjaer, Hernán Crespo y Marcel Desailly encabezan la lista. Y el principal objetivo de Mourinho es el español Fernando Morientes, que debe regresar al Real Madrid, además de Deco, la estrella del Porto y de Paulo Ferreira, que ya estampó su firma para el club de Roman Abramovich en una transferencia de más de 20 millones de euros.
En tanto, el Porto, para cubrir la vacante de Mourinho, selló la incorporación del italiano Luigi del Neri, el hasta ahora responsable del sorprendente Chievo Verona. Y con respecto a Italia, el movimiento más importante lo protagoniza Fabio Capello, que abandonó la Roma para pasar a la Juventus: “No me fui enojado en absoluto. Necesitaba simplemente cambiar de aire. ¿Tan difícil es comprender eso?”