Ejercicio de simulación de un ataque químico terrorista en Fukuoka, al sur de Tokio, Japón.

A las puertas de nueva generación de armas biológicas

Reuters Avances de la biotecnología para alterar la composición genética del cuerpo humano sirven en la medicina, pero también a un uso militar y por terroristas ESTOCOLMO.- Las investigaciones de la biotecnología para alterar la composición genética del cuerpo humano podrían derivar en una nueva clase de armas biológicas que podrían ser utilizadas tanto por […]

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Avances de la biotecnología para alterar la composición genética del cuerpo humano sirven en la medicina, pero también a un uso militar y por terroristas

ESTOCOLMO.- Las investigaciones de la biotecnología para alterar la composición genética del cuerpo humano podrían derivar en una nueva clase de armas biológicas que podrían ser utilizadas tanto por los ejércitos como por los terroristas, advirtió un centro de estudios de paz.

“El rápido avance de la biotecnología podría llevar a una nueva clase de agentes de guerra biológica, diseñados para apuntar contra sistemas biológicos humanos en particular”, dijo un nuevo informe el Instituto Internacional de Estudios de la Paz, de Estocolmo (IIEPE), publicado esta semana.

Por ejemplo, si esas armas estuvieran destinadas a los sistemas cardiovascular, inmunológico, neurológico o gastrointestinal, “abrirían nuevas posibilidades para un potencial mal uso militar o terrorista en el futuro”, dijo el IIEPE en su Anuario 2004.

Pero esas investigaciones son difíciles de seguir puesto que la biotecnología que podría ser útil para la medicina, es la misma que podría tener aplicaciones bélicas, dijo Richard Guthrie, investigador del IIEPE.

Como ejemplo mencionó a los biorreguladores que podrían ser utilizados como un complejo para hacer dormir al enemigo en el campo de batalla, lo que en teoría implica que “podría haber una batalla sin matar a nadie, con todos los soldados dormidos en sus refugios”.

Roger Roffey, otro investigador del instituto, dio ejemplos de científicos utilizando secuencias de ADN disponibles al público para análisis que podrían tener aplicaciones devastadoras.

Una de ellas podría ser el desarrollo de formas más letales de virus con el objetivo de tener, justamente, remedios para contrarrestar a los terroristas.

Aunque hay evidencia de que grupos como Al Qaeda han estado “tratando de averiguar” si tienen al alcance de su tecnología algún arma biológica, es más difícil asegurar si ha comenzado algún “programa activo de adquisición”, dijo Guthrie.

DILEMA

“Datos que parecen inocentes y buenos, pueden representar una amenaza muy seria”, dijo el director del IIEPE, Alyson Bailes, quien agregó que los científicos deben decidir si los datos de la secuencia genética humana deberían ser tratados como un recurso común, que se puede vender a firmas privadas, o mantenerse secretos por cuestiones de seguridad.

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