- Países industrializados analizarán la crisis petrolera
Caren Bohan y Glenn SomervilleReuters
SAVANNAH.- Los líderes del Grupo de los 8 (G8) se preparaban a respaldar los intentos de dar nuevo vigor a las conversaciones de libre comercio para alentar el crecimiento económico mundial, mientras Estados Unidos destacó que Europa necesita reformas.
Fuertemente custodiados, los jefes de los grandes países industrializados comenzaron ayer sus conversaciones formales en el centro costero de Sea Island, en el Estado de Georgia, en medio de uno de los panoramas económicos más brillantes en años.
Aún así, algunos mostraron preocupación por la posibilidad de que los altos precios del petróleo y las crecientes tasas de interés representen una amenaza.
Las autoridades estadounidenses, conscientes de que la mayor economía mundial ha comenzado a desempeñarse en forma robusta y que incluso Japón ha tenido una racha de crecimiento después de estar adormecido durante una década, buscaron centrarse en Europa como el área rezagada y le instaron a realizar reformas basadas en el mercado.
“Una fuerte economía mundial presenta una oportunidad económica estratégica que no debería ser despilfarrada”, dijo un funcionario estadounidense antes de las discusiones económicas del miércoles.
Subrayó que los pronósticos para el crecimiento de Estados Unidos este año son de un 4.5 por ciento, frente a menos de 2 por ciento para la zona del euro, que abarca a 12 países.
“Es importante que Europa lleve a cabo algunas reformas estructurales difíciles para poder elevar el crecimiento y así pueda contribuir con su parte al crecimiento de la economía mundial”, dijo el funcionario estadounidense.
El G8 incluye a Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón y Rusia.
Sin embargo, al menos un líder europeo, el canciller alemán Gerhard Schroeder, llegó con otros temas en mente para lo alto de la agenda. “No se puede discutir la situación actual del crecimiento económico sin discutir los precios del petróleo”, dijo.
PRECIOS DEL PETRÓLEO, UN LASTRE
Los precios del petróleo superaron los 40 dólares el barril recientemente, cerca del doble de la meta oficial de la OPEP de 22 a 28 dólares el barril que Schroeder dice favorecer.
Los economistas calculan que por cada incremento de 10 dólares en el precio del petróleo, se elimina el 0.3 por ciento del crecimiento económico anual de EE.UU. y 0.5 por ciento del crecimiento mundial.
Un alza en las tasas de interés de Estados Unidos, lo que probablemente ocurrirá a fines de este mes cuando las autoridades de la Reserva Federal se reúnan el 29 y 30 de junio, también sería un problema en momentos en que el Banco Central de Estados Unidos busca frenar la inflación.
El fuerte crecimiento de este año favorece al gobierno del presidente George W. Bush, especialmente porque en noviembre buscará ser reelegido en las urnas, pero las autoridades de Estados Unidos dijeron que se debe esperar cierta desaceleración en el 2005 y que un crédito más costoso es un riesgo manejable.
“La economía de Estados Unidos es actualmente tan fuerte que debería poder manejar tasas de interés ligeramente más altas y aún así mantener una tasa de crecimiento muy fuerte, aunque ligeramente más lenta que este año”, dijo un funcionario estadounidense.
LOS AUTOS ELÉCTRICOS
En la tierra de los poderosos vehículos de gasolina, los líderes que participan en la cumbre del Grupo de los 8 se desplazan en autos eléctricos.
La Primera Dama estadounidense, Laura Bush, usó el suyo para recoger a su homóloga canadiense, Sheila Martin, para el almuerzo. El canciller alemán, Gerhard Schroeder, iba tan rápido que casi llegó más temprano de lo que estaba prevista la sesión.
Quien lleva el mayor peso de la flota de transporte en la Sea Island es el Gemcar de DaimlerChrysler, un vehículo que usa batería y no despide gases contaminantes.
Cada delegación tiene dos vehículos, pintados con los colores de sus banderas.
Por eso fue fácil percatarse de que el presidente Vladimir Putin estaba reunido con su homólogo estadounidense George W. Bush dentro de la Casa Dunbar del centro turístico, ya que su auto estaba estacionado afuera.
El del primer ministro británico Tony Blair está adornado con la bandera al estilo Austin Power. Quizás por esto se le va más a pie.
Los Gemcars, para cuatro pasajeros, son pequeños y sin puertas, y en general son menos ruidosos y más lentos que los autos que usan gasolina, tan amados por los estadounidenses.
Esos vehículos complementan el ambiente de campo de golf de Sea Island, una isla privada del estado de Georgia en el océano Atlántico, separada del continente por pantanos y vías acuíferas de poca profundidad, donde viven el salmonete, la trucha y otras especies.
Se pueden ver pelícanos volando, y el espíritu del Viejo Sur está presente en las magnolias, las palmas y el musgo. El Viejo Sur puede verse en las residencias multimillonarias a lo largo de la costa. En una de ellas vive Bush esta semana.
Afortunadamente se permiten mascotas. Los Bush trajeron a Barney, su perro, a quien la señora Bush llevó a pasear el martes. Vieron tres cocodrilos.
“Ella mantuvo a Barney lejos de ellos. Tenemos que proteger al ‘primer perro”’, bromeó Gordon Johndroe, portavoz de la primera dama.