- Presidente contralor dice que todo prescribió
María José Uriarte R.
El contralor Juan Gutiérrez confirmó que la Contraloría General de la República aprobó en la sesión 3-50 del pasado 28 de mayo, una constancia en la que establecen que el ente fiscalizador no realiza ningún tipo de auditoría a Adolfo Jarquín Ortel, candidato a Procurador de Derechos Humanos, propuesto por los liberales.
Gutiérrez afirmó que solicitaron a la Dirección General Jurídica y de Auditoría, que notificaran si Jarquín Ortel tiene algún caso pendiente en esa instancia, respondiendo que no, lo que implica que por ende no se determina ningún tipo de responsabilidad.
El contralor Gutiérrez dijo que en caso de existir esa información debía estar en archivo, pero que la misma ya había caducado, dado el tiempo en que se realizó la auditoría, porque se vence cinco años después, sin tomar en cuenta que la última fue presentada en marzo del 2001.
LA AUDITORÍA INTERNA
La duda se generó en las conclusiones de una auditoría interna iniciada por Cancillería al 31 de marzo de 1998 en el Consulado de Los Ángeles, mientras Jarquín fungió como cónsul en esa ciudad de Estados Unidos, en la que se encontró que esa oficina recaudó ingresos consulares hasta por 41,745 dólares, los que no fueron transferidos al Ministerio de Hacienda, ya que el mismo fue utilizado por Jarquín Ortel para gastos varios.
El informe expresa que Jarquín presentó justificantes de los gastos con documentos de soportes por un monto de 26,632 dólares, los que a su vez eran cuestionables, al no tener las autorizaciones previas requeridas ni ser mercantilmente aceptables.
En las conclusiones de la auditoría emitida el 13 de marzo del 2001, se plantea que de los hechos investigados no se transfirieron 38,625 dólares, lo que podía derivar en responsabilidades de tipo civil, recomendando por lo tanto informar por escrito a la Contraloría, para que ésta a su vez realizare un examen especial.
En las observaciones se determina que el Departamento de Contabilidad registró un asiento contable de reclasificación de cuentas por la cantidad antes expuesta, sin la autorización correspondiente.
AUDITORÍA INICIÓ y
FINALIZÓ EN TIEMPOS
DE ALEMáN
En las cuentas por cobrar en la administración de Jarquín se observa una cantidad de 18,933 dólares, asignaciones por justificar (saldos de año anterior por 12,243 dólares y ajustes de períodos anteriores) un déficit de 7,449 dólares.
En un primer informe presentado en mayo de 1998 refleja que un examen especial efectuado a los informes financieros, registros y demás documentación conexa en el período de 1997 y los primeros meses de 1998 indican que se cometieron irregularidades financieras en perjuicio del Estado de Nicaragua.
También se menciona que el Cónsul General no quiso firmar el Acta de Salvaguarda a la Auditoría Interna, la que es obligatoria, según las Normas de Auditoría Generalmente Aceptada, implicando esa negativa indicios en cuanto a falta de transparencia en el manejo de los Ingresos Consulares.
Además de esto, se incluye que mediante una investigación se constató que se cobro 15 dólares por agilización de trámites, los que no fueron reflejados, otro aspecto fue el excesivo gasto de teléfono por un monto a marzo de 1998 de 14,248 dólares, y el año anterior el acumulado fue de 23,246 dólares justificándolo como llamadas necesarias para la promoción de inversiones.
Otro de los ingresos que no fueron reportados, al parecer fue el pago por servicios de fotocopias y fotografías, aduciendo que estaban en mal estado, cobrando por éste último servicio un valor de 20 dólares, siendo la esposa del Cónsul quien realizaba este trabajo.
Asimismo, no se preparó los anexos de visas otorgadas, facturas legalizadas y documentos autenticados.
JARQUÍN SE DEFIENDE
Al consultársele a Adolfo Jarquín Ortel, refirió que se debería averiguar exactamente bien, porque ese cuento le parece “mala intención”.
— “Mala intención de parte de quién don Adolfo?, consultó LA PRENSA.
No sé, porque esas preguntas no se debieran hacer, hay que tener ética, oíste”, respondió el candidato a Procurador de Derechos Humanos.
— Hay una auditoría interna de Cancillería que refleja que hay un saldo de 40 mil dólares por rendir durante su gestión, se insiste.
Si vos crees eso, publicalo, respondió.
— No creemos nada, por eso lo estamos llamando, estamos preguntando.
Yo te estoy diciendo, yo no tengo absolutamente nada que ver, eso es lo único que sé, es que hay algún malintencionado que te puede mandar eso.
— ¿Usted no le ha pedido alguna constancia a Contraloría?, consultamos.
Yo tengo todo en regla, yo no tengo ningún problema, yo soy un hombre honesto, yo no tengo ningún problema, otros tal vez pueden tener un problema conmigo, pero yo no tengo problemas con nadie, aseguró el candidato a la Procuraduría de Derechos Humanos.
ESTÁ PROHIBIDO
Según el artículo 7 de la Ley para Aranceles Consulares, establece que queda terminantemente prohibido a los Cónsules Generales, hacer uso de los fondos percibidos en concepto de derechos consulares, aun para gastos oficiales.