Rudel Calero, una pieza clave del ataque pinolero.

Una mejoría innegable

Edgard Rodríguez No hay que ser muy inteligente para percatarse que nuestro modesto futbol ha mejorado. Nadie está pensando que hemos alcanzado el nivel de nuestros vecinos del área o que ya estamos en posición de exportar talento. Nada de eso. Pero no estamos en cero. Las palizas han desaparecido, hay un mejor ordenamiento táctico […]

Edgard Rodríguez

No hay que ser muy inteligente para percatarse que nuestro modesto futbol ha mejorado.

Nadie está pensando que hemos alcanzado el nivel de nuestros vecinos del área o que ya estamos en posición de exportar talento. Nada de eso. Pero no estamos en cero.

Las palizas han desaparecido, hay un mejor ordenamiento táctico y los equipos que han salido a competir han ido con algo más que garra y coraje entre su arsenal.

Pero lo más importante es que los complejos, el conformismo y el culto a los rivales, se han desvanecido. Ahora hay más atrevimiento y hasta se piensa en ganar.

Se trata entonces de una evolución que ha comenzado en las mentes y se ha extendido al terreno de juego, mientras se sacude a nuestra incredulidad y pesimismo.

Y aunque nadie ha visto en Maurizio Battistini a un mago o cosa parecida, sería ridículo negar que él ha sido importante en este proceso que vive nuestro futbol.

Battistini ha centrado su atención en la actitud, les ha sacudido los complejos y les ha estimulado para quitarse de encima la mediocridad que se ha cargado.

En el futbol como en la mayoría de deportes, los números van a la par, y son el más preciso medidor. Curiosamente en esta etapa es en la que se ven mejorías.

Y quien ha estado ahí, es Battistini, sin que ello signifique restar méritos a técnicos que han trabajado en el pasado y cuyo aporte ha sido valioso en el proceso.

Desde el torneo de la UNCAF, donde se logró una primera victoria, hasta los duelos con Bermudas, se ha visto a un equipo con más ideas, bravo, pero con futbol.

Battistini ha sabido explotar las características del jugador nica, que por lo general no es muy dotado físicamente, pero sabe tocar y moverse con cierta visión.

Hoy se juega ante Costa Rica, un equipo que nos aventaja en 139 peldaños (22 vs. 161) en el ranking de la FIFA, y que obviamente debe ser un gran calibrador.

No se espera una victoria, por razones de calidad, históricas o de lo que sea. Se espera una presentación decente de los nicas, quienes incluso perdiendo, pueden ganar mucho.

Pero como todo esto es un proceso que esperamos nos lleve a un objetivo determinado, (vencer a San Vicente) no será a través del resultado de hoy, que concluiremos si hemos mejorado o no.

No podemos seguir llegando diariamente a conclusiones de alcance universal por etapas que son justamente coyunturales, que forman parte del proceso, pero que no son su culminación.

AQUÍ LA TROPA NICA

Para este duelo con el poderoso equipo costarricense, La Azul y Blanco viajó ayer con 20 jugadores:

PORTEROS: Sergio Chamorro y Denis Espinoza.

DEFENSA: Hevel Quintanilla, Silvio Avilés, Jaime Ruiz, Carlos Alonso.

MEDIO CAMPOS: Tyron Acevedo, Franklin López, Milton Bustos, Juan Carlos Vílchez, Erick Vallecillo, Sergio Iván Rodríguez, David Solórzano y Francisco López

DELANTEROS: Rudel Calero, Emilio Palacios, Carlos Novoa, Denis Rocha, Miguel Ángel Sánchez y David Martínez.

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