- Informe del Banco Mundial señala que 300 mil personas pasaron a ser pobres, en tanto 30,000 personas dejaron de vivir en extrema pobreza
- Se mejoró acceso a electricidad
y a caminos pavimentados pero
se empeoró en acceso a agua
potable y saneamiento
Arlen Pérez
El número de nicaragüenses que viven en extrema pobreza ha disminuido en más de 30 mil personas, no obstante en los últimos ocho años se ha incrementado en 300,000 el número de pobres en Nicaragua, de acuerdo a informe Aumentando el bienestar y reduciendo la vulnerabilidad, del Banco Mundial.
El documento refleja que en nuestro país se ha disminuido la pobreza general de un 50.3 por ciento en 1993 a un 45.8 por ciento en el 2001 y la pobreza extrema pasó de 19.4 por ciento a un 15.1 por ciento en este mismo período.
Florencia Castro-Leal, Gerente de Tarea y Economista Senior del Banco Mundial, aseguró que el informe sobre la pobreza en Nicaragua revela que más de dos millones 400 mil habitantes viven en la pobreza, y alrededor de 780 mil en la extrema pobreza.
AVANCES Y RETROCESOS
El informe refleja que Nicaragua ha tenido avances en factores que influyen en el bienestar de la población como el acceso a electricidad, que pasó de un 70 por ciento a un 72 por ciento y a caminos pavimentados que pasó del 22 por ciento a un 42 por ciento.
Sin embargo Castro-Leal manifestó que Nicaragua ha retrocedido en otros indicadores como el acceso al agua potable que, para 1993 era del 85.6 por ciento de la población, y en el 2001 era de un 84.2 por ciento. Así como el acceso a saneamiento que de estar en un 82.6 por ciento pasó a un 82.2 por ciento en este período.
Aunque el informe revela un incremento en las matrículas en primaria (de 75.6 por ciento al 83 por ciento) Castro-Leal señala que se requiere de una mejora en la calidad de la educación, enfocada en que las personas puedan por lo menos seguir instrucciones básicas.
Por su parte Juan Bautista Arríen, comentarista del informe, expresó que entre los indicadores de calidad de la educación debe considerarse “si lo que se aprende sirve para la vida, aporta al desarrollo de la familia; y si contribuye al desarrollo del país”.
Agregó que la educación hay que verla en función del desarrollo por lo que hay que tomar en cuenta además la educación técnica y superior.
APROVECHAR LA RIQUEZA CULTURAL
Arríen manifestó que un elemento importante para lograr reducir la pobreza es trabajar en el mejoramiento de la cultura que es “la nueva riqueza del mundo”. Parte de esta riqueza es el patrimonio y la diversidad cultural y a la creatividad que generan una serie de divisas al país, añadió.
Arríen manifestó que generalmente no se tiene en cuenta la cultura, por lo que criticó el Plan Nacional de Desarrollo que “no menciona este aspecto, pero sí el del turismo”.
EL BIENESTAR
Según el informe, las características familiares asociadas al bienestar son: altos niveles de educación, familias pequeñas, lugar de residencia en Managua y en la región del Pacífico, e ingresos diversificados.