Roberto Pérez y Wilder Pérez
El Hospital Fernando Vélez Paiz no es la única institución con una razón social humanitaria y con poco presupuesto a quien la Lotería Nacional le ha negado su apoyo. La Cruz Roja Nicaragüense es otra de las instituciones “cortadas” por los directivos del Palacio de la Suerte.
Esperancita Bermúdez, presidenta de la Cruz Roja, dijo que durante este año ha pedido ayuda mediante dos cartas, a Carlos Reinaldo Lacayo y William Báez, presidente y secretario general de la Lotería respectivamente, pero en ambas ocasiones ha obtenido una respuesta negativa.
“Nos dijeron que este año no podían ayudarnos porque ya habían otros proyectos, aunque no dijeron cuáles eran”, dijo Bermúdez.
“TRABAJAMOS CON LAS UÑAS”
Aseguró que la Cruz Roja es una institución que vive “de la voluntad” de organismos internacionales y de nicaragüenses altruistas, pues su presupuesto es tan bajo, que obliga a pedir ayuda a la Lotería Nacional.
“Ya son 70 años de la Cruz Roja en Nicaragua y seguimos trabajando con las uñas, y tenemos muchas cosas que mejorar, como nuestra flota de ambulancias, no podemos”, agregó.
Durante los últimos años la Cruz Roja ha sido beneficiada sólo una vez por la Lotería Nacional, a inicios del año pasado, recibiendo 245 mil de 250 mil córdobas prometidos.
Para lograr eso, debió garantizar una fuerte campaña publicitaria más la venta de casi tres mil billetes, según las normas de la Lotería, pero no logró mucho.
Eso podría explicar las últimas negativas de ayuda, contrario a Los Pipitos, que después de garantizar utilidades para un sorteo extraordinario por 1.7 millones de córdobas, tuvo otra oportunidad, obteniendo ganancias de más de un millón de córdobas.
William Báez recientemente dijo a LA PRENSA que las instituciones favorecidas son las que garantizan buena inversión en publicidad.
Una de las próximas organizaciones que podría ser favorecida, según Báez, es la Verde Sonrisa, fundada por el diputado sandinista Tomás Borge, que necesita más de 100 mil córdobas mensuales para atender gratuitamente a 305 niños con 36 trabajadores.