- Destrucción de misiles es peligrosa, advierte Ejército
Luis Felipe Palacios
El canciller Norman Caldera y el jefe del Ejército de Nicaragua, Javier Carrión, informaron ayer, por separado, que el Sistema de Integración Centroamericana (SICA) posiblemente supervise la destrucción de los otros 333 cohetes portátiles antiaéreos SAM-7, que efectuará la institución militar el próximo mes.
Caldera dijo entender que la invitación se hizo al SICA y no a otros organismos como la OEA o las Naciones Unidas, porque la destrucción de los misiles SAM-7 son dentro del marco del balance razonable de fuerzas a nivel regional.
El general Carrión indicó, en tanto, que la Comisión de Defensa y Seguridad de Centroamérica y expertos del SICA posiblemente estén presentes en la voladura de los misiles, “para darle fuerza de comprobación a esta actividad unilateral de Nicaragua”.
“Hay una mecánica de verificación que es en la que estamos abocados con el Gobierno”, aseguró.
VOLADURA ES PELIGROSA
Carrión adelantó que actualmente están examinando los aspectos técnicos que pudieron tener deficiencia en la primera actividad realizada el mes pasado, donde se destruyeron los primeros 333 SAM-7, de acuerdo a una resolución que aprobó la Asamblea Nacional.
El objetivo, según el jefe del Ejército, es “poder darle seguridad a unos invitados del Gobierno y a algunos periodistas”, que puedan estar presentes en el segundo acto de destrucción de los cohetes portátiles.
En ese sentido, Carrión observó que en la voladura de los primeros artefactos “la parte del combustible no salió todo como estaba previsto, por eso es que lo hicimos bajo estrictas medidas de seguridad”, y mientras no se logre la seguridad que se requiere “no se va a poder apreciar” la destrucción de los misiles.
El jefe militar dijo que en la voladura de misiles pueden salir algunos disparados que “no se explotan totalmente (y) salen algunos encendidos, no es que persigan a un avión, pero sí salen disparados de la fosa”.
Asimismo, Carrión anunció que la institución que preside recibió parte de la ayuda militar prometida por Estados Unidos, valorada en más de un millón de dólares: “Tenemos una parte de la ayuda en vehículos, algunos equipos antiterroristas y unos entrenamientos que tenemos para este año, pero todavía hace falta más”, agregó.