- Casi nueve horas dedicaron los médicos para hacer el reimplante
Elízabeth Romero
De un machetazo que le asestó un hermano, un hombre por poco pierde su mano izquierda de un solo tajo, al meterla como escudo para esquivar la herida mortal lanzada directa a su cabeza.
Desde su cama en el Hospital Roberto Calderón, Carlos Francisco Doña Mojica, de 37 años, relató que sin motivo alguno su hermano José Tiburcio, de 35 años, le lanzó el machetazo fatal que bien pudo costarle la vida, o dejarle sin su mano izquierda, la que pudo salvar por el esfuerzo efectuado por un equipo médico entre ellos un especialista del Hospital Antonio Lenín Fonseca, que practicó una intervención quirúrgica durante casi nueve horas.
El hombre relató que el hecho sucedió después que con su bicicleta le despegó la pata de un cajón donde su hermano guarda ropa, por lo que éste reaccionó airoso lanzándole el machete. “Yo le metí la mano si no me corta la cabeza”.
El hombre manifestó que la mano la llevó al hospital “pegada sólo de un pellejito”, que pensó que perdería su mano para siempre, “hasta lloré de aflicción, de vérmelo desgajado el brazo”.
“Esa mano la hubiera perdido completamente porque hubo sección completa de arteria, nervios, venas, tendones, músculos, todo era una sección completa”, dijo el director del centro asistencial, Rafael Díaz, quien destacó que el reimplante fue posible debido a que el paciente fue llevado a tiempo.
Díaz destacó el trabajo realizado por el especialista de manos, Ernesto Ruiz, quien trabaja en el Hospital Antonio Lenín Fonseca, que hizo posible que el paciente salvara su mano.
El doctor Roger Morales Sandino, jefe del departamento de cirugía, y el director, coincidieron en que el paciente aún está en el período crítico de las 48 horas, pero se mostraron optimistas de que recuperará su mano.