- Ancianas acogidas por la Asociación de Ancianos Divino Niño Jesús, disiparon sus tristezas en el Día de la Madre
Mirna Velásquez
En una recóndita casa hacienda del municipio de Ciudad Sandino, ancianas madres, de entre 70 y 110 años, festejaron su día con mucha energía y ritmo.
Don Medardo Mejía fundó, seis años atrás, la Asociación de Ancianos Desprotegidos Divino Niño Jesús de Nicaragua, después que este santo se le reveló a través de un sueño. Desde entonces, los ancianos desprotegidos, sin familia, ni hogar se citan diariamente y degustan de un almuerzo.
“Nosotras aquí en este lugar somos felices, aunque tengamos adentro sufrimientos por los hijos que se van (…), con todo y esos dolores, yo vengo a reírme como el payaso, tengo adentro mi dolor, pero aquí disipo todo y puedo pasar estos ratos felices”, comentó doña María de Jesús Sánchez, de 95 años y fundadora de esta asociación.
Aunque no tienen ninguna ayuda gubernamental, este proyecto personal de don Medardo subsiste con ayuda de amigos caritativos, pero cuando tienden la mano, no sólo lo hacen para pedir, sino también para trabajar. Labores manuales como flores son comercializadas y se garantizan al menos el azúcar, arroz y otros alimentos.
Doña Ángela Rosa Martínez Pérez tiene 81 años y está muy agradecida con la asociación porque sólo con esa ayuda pudo operarse sus dos ojos con los que hoy tiene una visión muy buena.
NECESIDADES
Pero los recursos son escasos. Más de 550 ancianos que alberga la asociación urgen de atención médica y esperan que el ministro de Salud, José Antonio Alvarado, designe un médico de cabecera para su atención, pues sufren problemas crónicos como cáncer y asma en los peores casos.
“Necesitamos alimentos, tenemos un comedor abierto de lunes a sábado donde atendemos de 50 a 80 ancianos diario, ofreciéndole a las nueve de la mañana un vaso de fresco y a las doce un almuerzo”, dijo Herrera.
Don Medardo invita a quien pueda ayudar, llamar a los teléfonos 8970335 ó 8966183 para cualquier tipo de contribución.