- El gobierno de Arabia Saudita teme una estampida de técnicos y obreros extranjeros tras ataque terrorista
- Analistas se contradicen sobre
si el precio del crudo se disparará nuevamente en los mercados
Bruce Stanley/AP
LONDRES.- Las autoridades de Arabia Saudita, el mayor productor mundial de petróleo, buscaban el domingo tranquilizar a ejecutivos de compañías petroleras extranjeras después del ataque contra dos complejos de oficinas y viviendas de su personal.
Alí Naimi, ministro de Petróleo saudí, se reunió el domingo con ejecutivos petroleros para tranquilizarlos con relación a la seguridad de sus empleados y sus inversiones en el reino, según una fuente de la industria en Arabia Saudí, quien pidió no ser identificada.
“Creemos que es nuestra responsabilidad hacerlos sentir cómodos y seguros todo el tiempo’’, afirmó la fuente.
Los destrozos del fin de semana en ataques que dejaron un saldo de 22 muertos en la ciudad de Khobar fueron los segundos de su tipo en menos de un mes. Las autoridades saudíes y analistas extranjeros expresaron su temor de que algunos posibles inversionistas y empleados de compañías petroleras rehuyan hacer negocios en Arabia Saudí.
MIEDOS DE AUMENTO
Al mismo tiempo, les preocupa que el ataque podría provocar temores acerca de la estabilidad política en el país árabe e impulsar un aumento en los precios del petróleo cuando se reanuden las cotizaciones en los mercados de futuros la semana próxima.
Los precios del crudo en Estados Unidos disminuyeron ligeramente la semana pasada a menos de 40 dólares por barril, después de que Arabia Saudí aseguró a las principales naciones importadoras que incrementaría su producción y exhortaría a sus socios de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) a hacer lo mismo.
Las bolsas de futuros en Nueva York y Londres estarán cerradas el lunes debido a días feriados, lo cual retrasa la respuesta del mercado.
“Esto (al ataque) puede tener un efecto devastador sobre el mercado cuando reabra (la bolsa el martes). Es posible que aumenten los precios’’, dijo Yaser Elguindi de Medley Global Advisors, con sede en Nueva York.
Sin embargo, los fines de semana de tres días en Estados Unidos y Gran Bretaña deberán darle a los mercados más tiempo para digerir los sucesos en Arabia Saudí y ayudar a moderar cualquier respuesta de pánico, dijo por vía telefónica desde El Cairo.
EL TIRO POR LA CULATA PARA LOS PRÍNCIPES
Arabia Saudí está conmocionada y entre los príncipes, que llevan décadas tratando de comprar su tranquilidad mediante el perverso recurso de financiar el terrorismo islámico, donando millones a supuestas organizaciones caritativas musulmanas, ha prendido el temor a que una fuga masiva de técnicos extranjeros colapse la economía, dependiente de los expertos occidentales y de la mano de obra filipina, egipcia, paquistaní o libanesa.
Una declaración publicada en un sitio de Internet, firmada por “la división de Al Qaeda en la Península Arábiga’’, dijo que todos los rehenes murieron.
“Los guerreros santos no dejaron un solo rehén vivo. Todos los infieles y cruzados que estaban en sus manos fueron liquidados’’, indicó el comunicado.
Un funcionario de seguridad saudí, que pidió no ser identificado, dijo que el método de ataque “definitivamente estuvo inspirado por Al Qaeda”.
Osama Bin Laden, el millonario saudita que fundó la red terrorista, y al que se atribuye la responsabilidad por los ataques del 11 de septiembre del 2001 en Estados Unidos, ha jurado destruir la monarquía de la familia Saud por sus estrechos lazos con Washington.
ASÍ SUCEDIÓ
La violencia estalló el sábado cuando los atacantes, vestidos con uniformes militares, abrieron fuego en dos instalaciones petroleras que albergan oficinas y residencias de empleados en Khobar, a 400 kilómetros al noreste de Riad.
Los agresores huyeron por la calle e intercambiaron disparos con agentes saudíes antes de tomar decenas de rehenes en un edificio en el complejo residencial llamado Oasis Residential Resorts.
La toma de rehenes duró más de doce horas, y terminó cuando las fuerzas de seguridad saudíes irrumpieron en el edificio a primera hora del día, tras saberse que los captores habían comenzado a asesinar a los rehenes.
Entre las varias decenas de rehenes liberados hay algunos que están heridos y que fueron inmediatamente trasladados a hospitales de la ciudad.
La agencia oficial saudí SPA emitió ayer un corto comunicado en el que desmintió que marines estadounidenses hubieran participado junto a las fuerzas especiales saudíes en el asalto al edificio de Khobar, donde estaban los rehenes.
Agencias y Periodista Digital
QUE NO CUNDA EL PÁNICO
A pesar del grado de violencia de los ataques en Khobar, las compañías petroleras están acostumbradas a operar en ambientes incluso más hostiles y amenazadores, como en partes de Africa y Asia central. Los analistas dijeron que es poco probable que el ataque y la toma de rehenes en Jobar provoquen una salida masiva de extranjeros del reino.
Incluso si los ejecutivos de compañías petroleras, ingenieros y técnicos de otras naciones salen del país, algunos analistas argumentaron que la práctica saudí de reemplazar a los expertos extranjeros con personal local calificado debe proteger su estatus como el mayor exportador de crudo del mundo.
Hace más de cinco años Saudi Aramco inició gestiones intensas para que su nómina estuviera integrada por saudíes.
PROMESA
Arabia Saudí bombeaba 8.5 millones de barriles de petróleo diarios en mayo y ha prometido producir 9.1 millones de barriles en junio, más del 10 por ciento del suministro mundial de petróleo. Leo Drollas, del Centro de Estudios Mundiales de Energía en Londres, dijo que el ataque en Khobar tendría pocos efectos inmediatos en la industria petrolera saudí.