Gabriel Sánchez C.
WASHINGTON D.C.- El Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Estados Unidos (Cafta, en inglés), fue firmado ayer por los ministros de Economía, con la presencia de 2,000 personas, pero su aprobación en el Congreso norteamericano es aún incierta.
Horas después que el documento recibiera la rúbrica de los ministros, el senador demócrata John Kerry, rival en la carrera presidencia del actual mandatario, el republicano George W. Bush, manifestó su descontento.
“Me opondré al Cafta, tal como está siendo negociado por el presidente Bush”, dijo Kerry.
Según sus palabras, el acuerdo de libre comercio “marca un paso atrás, decepcionante e innecesario”, porque, según dijo citado por las agencias internacionales de noticias, “no incluye protecciones laborales y ambientales adecuadas y que puedan ser aplicadas”.
EN LA OEA
Después de poco más de un año de negociación, que concluyeron oficialmente en diciembre pasado para Centroamérica, a excepción de Costa Rica que las terminó en enero, el Cafta recibió la firma de seis ministros de Economía, durante un acto celebrado en el salón principal del edificio de la Organización de Estados Americanos (OEA), en Washington, cuando el reloj marcaba las 11:47 minutos de la mañana, hora local.
El acto se desarrolló en presencia de más de dos mil testigos formados por los funcionarios de gobierno, empresarios, diplomáticos y la prensa internacional de los cinco países del Istmo y de Estados Unidos, también.
Sólo habían pasado siete horas y media desde que los equipos técnicos de negociación de Centroamérica y Estados Unidos habían hecho los últimos ajustes de la revisión legal de ese acuerdo, cuando los ministros de Economía entraron, aunque con 30 minutos de retraso, al salón del organismo regional.
DEMÓCRATAS CAUTELOSOS
El Salón de las Américas se convirtió en el lugar donde, por primera vez, se dijo que la ratificación de este tratado se enviará al Congreso de Estados Unidos hasta en diciembre próximo; es decir, después de las elecciones presidenciales de dicho país previstas para noviembre.
“Esperamos que se apruebe hasta después de las elecciones”, admitió el congresista republicano, Cass Ballenger, en medio de la multitud.
“Esperamos que este tratado sea aprobado porque el libre comercio es la mejor arma contra la tiranía y la pobreza”, sostuvo Robert Zoellick, el representante de Comercio de Estados Unidos.
El ministro guatemalteco de Economía, Marcio Cuevas, manifestó en su discurso, confianza en que “la eliminación de barreras al comercio apoye el crecimiento de la economía y de los sectores exportadores”.
Después de la intervención de los demás ministros de Economía de Centroamérica, entre los que se encontraba Mario Arana, de Nicaragua, se procedió a la firma del acuerdo. El acto concluyó a las 11:55 de la mañana, entre aplausos de los presentes.
FONDOS INVERTIDOS
El Tratado de Libre Comercio que se firmó ayer en Washington, entre Estados Unidos y los cinco países centroamericanos, ha significado una inversión de más de 700 mil dólares para Nicaragua y tiene, adicionalmente, 250 mil dólares para financiar el cabildeo en el Congreso de Estados Unidos, para lograr su ratificación.
Mario Arana, titular del Ministerio de Fomento Industria y Comercio (Mific), consideró que no es mucho lo que Nicaragua ha gastado para la negociación de este acuerdo comercial.
“Podrá andar por unos 500 y 700 mil dólares entre viajes, el montaje de los eventos, la estrategia de comunicación, la contratación de algunos asesores, estudios y análisis hechos para tener una estrategia de negociación acertada y la mayoría de los recursos son donados”, informó.
Dentro de los donantes y prestatarios están el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), El Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), la Agencia Internacional de Desarrollo (AID) y Taiwan, entre otros.