- La medida afectará a unos 400 comerciantes, la mitad de ellos nicaragüenses, señalados de no pagar impuestos
Josué Bravo
Roman, Times, serif»>
Alcalde de San José no evitará desalojo de vendedores
| La medida afectará a unos 400 comerciantes, la mitad de ellos nicaragüenses, señalados de no pagar impuestos |
Josué Bravo
El Concejo Municipal de San José mantiene su posición de desalojar a vendedores ambulantes de la capital, entre ellos nicaragüenses, y hasta el alcalde Johnny Araya dijo que no se dejará amedrentar por los mercaderes que han ocasionado disturbios.
“No queremos violencia ni confrontaciones, pero mantenemos la decisión de ejecutar el desalojo y no dejarnos amedrentar por amenazas”, declaró Araya a la prensa local.
La reacción de Araya surgió luego que el martes un grupo de vendedores provocara disturbios durante una sesión municipal, dejando como resultado a tres policías heridos.
En marzo los concejales de San José votaron en forma unánime la propuesta presentada por el alcalde para desalojar de las llamadas zonas de tregua a los vendedores ambulantes, bajo el argumento de que no pagan impuestos.
El plazo para que los vendedores se retiren de donde están concluye el 18 de junio.
Los vendedores proponen que se les asigne un local en San José, entre ellos un bulevar en la calle ocho o un mercado en la antigua estación ferroviaria el Pacífico, pero estas propuestas fueron descartadas por la municipalidad.
En cambio, la Alcaldía de San José propone legalizar a trabajadores mayores de 65 años, crear ferias durante los fines de semana y dar estudios técnicos a los vendedores, lo cual ha sido rechazado por los afectados.
El nicaragüense José Carmona, quien tiene un puesto de venta en la llamada Zona de Tregua de San José, dijo que con esta medida se pueden ver afectados cientos de nicaragüenses.
Desde hace siete años Carmona vende ropa en un chinamo, pero últimamente su lugar ha sido utilizado por su madre, en vista que tiene que mantener a 14 nietos.
“La mayoría de los nicas vendedores somos naturalizados o residentes. Tal vez habemos unos 200. Gracias a Dios me encontré en los últimos días otro trabajo para sobrevivir y por eso mi mamá es la que ahora vende. De ella dependen 14 nietos y al igual que ella, muchos vendedores dependen de las ventas y se verán afectados con el desalojo”, explicó Carmona.
“Tenemos que llegar hasta el final, sin necesidad de ser violentos, porque vamos a defender el pan nuestro de cada día”, dijo el nica.