Vienen más protestas

Amparo Aguilera Sindicalistas organizan protestas porque rechazan aumento del 8.33 por ciento al salario mínimo. No descartan una “unión de fuerzas” con los universitarios en sus reclamos al GobiernoEl sector sindical local, tanto el afín al Gobierno como a la oposición, se reunirá este jueves para “afinar” una jornada de protestas en demanda de un […]

Amparo Aguilera

Sindicalistas organizan protestas porque rechazan aumento del 8.33 por ciento al salario mínimo. No descartan una “unión de fuerzas” con los universitarios en sus reclamos al Gobierno
El sector sindical local, tanto el afín al Gobierno como a la oposición, se reunirá este jueves para “afinar” una jornada de protestas en demanda de un salario que por lo menos cubra el 38.93 por ciento de la canasta básica.

Ayer, el Gobierno y el sector empresarial, dos de los integrantes de la Comisión Nacional del Salario Mínimo, acordaron un incremento, a partir del próximo primero de junio, del 8.83 por ciento en el salario base de los ocho sectores económicos, donde el empleador es el sector privado, y convinieron aumentar en un 10 por ciento el salario mínimo del sector que incluye a los empleados públicos.

Pero este acuerdo fue desaprobado de forma unánime por los sindicalistas, el tercer integrante de esa comisión, tal como lo hicieron un año atrás, cuando el rango de incremento osciló entre el 6 y 13 por ciento.

Luis Barbosa, uno de los líderes del Frente Nacional de Trabajadores (FNT), de filiación sandinista, adelantó que van a estructurar movilizaciones en Managua y, paralelamente, en diversos puntos del país, como repuesta a lo acordado entre el Ejecutivo y los empresarios.

“Sólo vamos a detallar los métodos de lucha este jueves (mañana)”, precisó, sin descartar una posible unión de fuerzas con los universitarios, cuyas demandas del seis por ciento del presupuesto ya causaron una baja a la Policía Nacional.

Aunque Roberto Moreno, representante del Congreso Permanente de Trabajadores (CPT), sólo ratificó la disposición de protestar, fue explícito al exponer, al igual que Barbosa, que el salario mínimo fue impuesto por los empleadores y fruto de un “contubernio descarado”.

“Primero el Gobierno llevó aumentos con porcentajes de un 11 y 20 por ciento. Y en menos de media hora usó la propuesta como si fuera un rollo de papel higiénico para bajarse con los empresarios a un 8.83 por ciento”, objetó Moreno, indicando que recurrirán a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para denunciar la “violación al tripartismo”.

En ese sentido, el secretario general del Frente Sandinista, Daniel Ortega, aseguró que ese partido respalda la demanda de los trabajadores. “Realmente hay un deterioro en el salario y por lo tanto es urgente una nivelación acorde con la devaluación. (Los trabajadores) pueden provocar situaciones como ésta (la marcha), pero lo ideal es que se pueda resolver sin llegar a enfrentamientos”, dijo Ortega durante la celebración del 30 Aniversario de la Federación de Trabajadores de la Salud (Fetsalud).

MAYORÍA VOTÓ

Martín Vargas, representante del sector empresarial, y Virgilio Gurdián, titular del Ministerio del Trabajo (Mitrab), insistieron en que en todo momento tomaron en cuenta a los sindicatos. Los cuales, según coincidieron, participaron en todas las negociaciones.

“Por otro lado, la Ley del Salario Mínimo (Ley 129), faculta que este salario se puede aprobar con la mayoría de votos y somos dos contra uno. Además, esta no es la primera vez que pasa y si se dio ese incremento es porque la economía lo manda”, refirió Gurdián.

“Inclusive –añadió– consideramos la canasta básica, que es la más elevada, no la inflación o el deslizamiento de la moneda que se calcula en un 6 por ciento según datos del banco (BCN)”.

Según Vargas, con el nuevo incremento desembolsarán más de 100 millones de córdobas al año. En tanto, el gobierno transferirá entre 10 y 12 millones de córdobas sólo en sueldos. Aunque para los sindicalistas, ambos sectores pueden dar más.

POR IGUAL CAMINO

Los obreros de la construcción también están dispuestos a tomarse las calles. Luis Barbosa, sindicalista del FNT, dijo que éstos se reunirán con los representantes de la Cámara Nicaragüense de la Construcción (CNC) y el Mitrab para convenir lo estipulado en la carta de intenciones.

Ésta establece once cláusulas que, entre otras cosas, refiere la demanda del incremento del cien por ciento en el salario del sector y la revisión de la lista de precios de carpinteros, albañiles, armadores y ayudantes.

Si no se llega a acuerdos, Barbosa comentó que recurrirán a varias figuras incluyendo el juez de huelga y a la asamblea general, para luego irse a una huelga legal.

Advirtió que al final de este mes están dispuestos a parar en un 50 por ciento los proyectos de construcción que acontecen en la capital. “Hoy (ayer) iniciamos con Metrocentro, la de la Fuerza Naval y la de los Altos de Nejapa y vamos a continuar”, amenazó. LA PRENSA intentó obtener la versión de Alejandro Terán, presidente de la CNC, pero no se localizó.

SIN PLATA PARA EL 6%

El presidente Enrique Bolaños descartó que su gobierno entregue más dinero a los estudiantes en concepto del seis por ciento que exigen del Presupuesto de la República. “No hay más que una cantidad ínfima de dinero, no se puede; donde no hay, no hay”, dijo ayer el mandatario, luego de participar como testigo en el acto de firma de la organización política Alianza por la República.

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