Modelos: Paola Morales Flies y su bebé Ibel Donatella Quintana Morales.

Lista para amamantar

A partir del primer mes de embarazo, los senos se empiezan a preparar para la lactancia. Amedida que avance su embarazo, notará un aumento progresivo del tamaño de sus senos, con la posible ruptura de la piel y formación de estrías. Estarán duros, congestionados, pesados y sensibles. Para disminuir estas molestias haga ejercicios para fortalecer […]

A partir del primer mes de embarazo, los senos se empiezan a preparar para la lactancia.

Amedida que avance su embarazo, notará un aumento progresivo del tamaño de sus senos, con la posible ruptura de la piel y formación de estrías. Estarán duros, congestionados, pesados y sensibles. Para disminuir estas molestias haga ejercicios para fortalecer los músculos de los pechos y use un buen sostén.

Sus pezones se volverán de color café oscuro intenso (siendo más notorio en el primer embarazo), aumentarán de tamaño y se harán más sensibles. En la piel de alrededor (la areola), podrá distinguir unas “bolitas blancas” llamadas tubérculos de Montgomery, que son glándulas sebáceas que lubrican la piel.

Hacia el final del embarazo es posible que expulse “calostro” (líquido amarillento y pegajoso), es muy importante que mantenga seca la piel, pues la constante humedad perjudica y predispone a infecciones, es recomendable que utilice apósitos o protectores absorbentes, especiales para los senos.

El doctor Walter Zamora, gineco-obstetra del Hospital Su Médico, aconseja que al finalizar la lactancia inicie con una serie de ejercicios que tonifiquen los músculos ensanchados por la estimulación del bebé.

La pediatra Consuelo Medina, del mismo hospital, asegura que el descuidar los senos se origina que éstos sucumban ante la gravedad.

Recomendaciones muy importantes son: utilizar sujetadores que tengan bandas anchas, si es posible elaborados de fibra, evitar los rellenos y aros metálicos. Mantenga la espalda recta y duerma sin presionar los bustos.

Según Estela Delgadillo, cosmetóloga de Oriflame, existen otras soluciones prácticas como las aplicaciones de cremas reafirmantes que poseen componentes especiales que devuelven la elasticidad.

“Cremas a base de algas marinas y sales naturales, son algunos de los componentes más efectivos para mantener la elasticidad de la piel”, apunta Delgadillo.

7 CONSEJOS

Tener los pezones listos para amamantar, le facilitará a su bebé succionar la leche.

1. Lubrique sus pezones durante el embarazo, aplicándose cualquier crema humectante, lanolina o vitamina E.

2. Evite el jabón en el área de los pezones ya que reseca la piel, enjuagarlos con agua abundante los mantendrá limpios.

3. Al amamantar las glándulas de Montgomery producen una sustancia que además de ser antibacterial, lubrica sus pezones. No es necesario desinfectar los pezones aplicándoles alcohol.

4. Asolee sus pechos unos minutos al día y si es posible estar unas horas sin sostén, o usar uno de maternidad con los frentes abiertos, de esta forma sus pezones se beneficiarán del contacto con el aire.

5. Dele masaje a su pecho, tomando un pecho a la vez con las dos manos, los dedos gordos arriba y el resto abajo. Presione suavemente el pecho con los dedos desde las costillas hasta el pezón. Hágalo varias veces girando la posición en la que toma el pecho y después con el otro. También puede presionar con sus dedos en forma circular, los diferentes puntos del pecho alrededor de la areola.

6. Verifique que sus pezones tengan la forma correcta, que no estén planos o invertidos.

7. Tenga a mano protectores de lactancia (de tela o desechables), los cuales le ayudarán a mantenerse seca cuando derrame leche.  

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