- Hallazgo fue totalmente casual
EFE
WASHINGTON.- Un hueso fosilizado encontrado por casualidad condujo al descubrimiento de una nueva especie de dinosaurio, que tenía un extraño hueco en la cabeza, se anunció recientemente.
El hallazgo ocurrrió en el estado de Montana, cuando un profesor de veterinaria de la Universidad de Pensilvania, William Donawick, paseaba a caballo con su yerno y vieron un hueso que sobresalía del terreno.
Avisados los expertos de la universidad, la excavación sacó de la tierra la mayor parte del esqueleto de un saurópodo de unos 15 metros de longitud, un pariente de los diplodocus y apatosauros, sólo que de tamaño algo menor, y que vivió hace unos 150 millones de años.
Los científicos denominaron al nuevo dinosaurio como “Suuwassea”, una palabra que en lengua de los indios creek significa “trueno antiguo”.
Los fósiles, que habían sido dejados parcialmente al descubierto por la erosión del terreno, se encontraban en buen estado, ya que incluso se conservaron los huesos del cráneo del animal.
Los huesos de la cabeza de los saurópodos eran muy finos y frágiles, y muy raramente se conservan fosilizados.
En este caso, el cráneo del animal mostró un enigmático segundo agujero. Los diplodocus y sus parientes tenían un solo, vinculado con la cavidad nasal.
“El segundo agujero del cráneo es todavía un misterio”, reconoció Jerry Harris, coautor del estudio, en un comunicado de la Universidad de Pensilvania.
Harris explicó que hasta ahora sólo se han encontrado otros tres dinosaurios de este tipo con dos cavidades: dos en África y uno en América del Sur.
“Es interesante que los dos dinosaurios africanos tienen exactamente la misma edad que ‘Suuwassea’ y que los tres están emparentados con los diplodocus y apatosauros mucho más grandes”, indicó.
Las novedades no acabaron con el nuevo saurópodo, ya que los paleontólogos encontraron también parte del esqueleto de una nueva especie de dinosaurio carnívoro.