Felipe y Letizia, principes de Asturias

AP MADRID.- El príncipe heredero de la corona española, Felipe de Borbón, contrajo el sábado matrimonio con la ex presentadora de televisión Letizia Ortiz, la primera plebeya que integra la línea sucesoria al trono en la historia del país. Ante un mar de dignatarios y nobles de todo el mundo, el arzobispo de Madrid, cardenal […]

AP

MADRID.- El príncipe heredero de la corona española, Felipe de Borbón, contrajo el sábado matrimonio con la ex presentadora de televisión Letizia Ortiz, la primera plebeya que integra la línea sucesoria al trono en la historia del país.

Ante un mar de dignatarios y nobles de todo el mundo, el arzobispo de Madrid, cardenal Antonio María Rouco Varela, los declaró marido y mujer en la Catedral de La Almudena en la primera boda real celebrada en España en 98 años.

Otras bodas anteriores se realizaron en el exilio.

A sólo un año de haber comenzado el noviazgo con el príncipe, Ortiz, divorciada y de 31 años, pasó a ser la princesa Letizzia de Asturias.

En su homilía, Rouco Varela instó a la pareja a no intimidarse por la enorme responsabilidad de ser los herederos del trono español.

«No temáis estas exigencias extraordinarias’’, les dijo. «No estáis solos en vuestro camino. Sus Majestades, el Rey y la Reina de España, la familia real, vuestros parientes y seres queridos, el buen pueblo de España, están con vosotros’’, les manifestó.

Entre los 1.400 miembros de la nobleza y dignatarios invitados estaban el príncipe británico Carlos, el ex presidente sudafricano Nelson Mandela y la reina Rania de Jordania.

Una fuerte lluvia cayó en Madrid cuando Ortiz entró en la iglesia, vistiendo un traje de seda, cuya cola medía 4,5 metros y estaba bordada con símbolos heráldicos.

En su cabeza llevaba la misma diadema de diamantes y platino que había lucido la reina Sofía -nacida en Grecia- cuando se casó en Atenas con el rey Juan Carlos, en 1962.

El ramo de la novia era un arreglo de azucenas blancas.

El príncipe Felipe, de 36 años, vistió un uniforme azul marino de mayor del ejército español. El uniforme estaba rematado con charreteras, un fajín azul claro y medallas del ejército, la armada y la fuerza aérea.

Una orquesta y un coro interpretaron un concierto de órgano mientras Ortiz ingresaba a la catedral. Otra de las piezas fueron Santa María de Mozart y la Cantata número 69 de Bach.

Hubo varios deslices, principalmente en momentos en que se revivieron antiguas costumbres en las que el novio y la novia intercambian monedas como símbolo de las posesiones que compartirán.

A Rouco Varela se le cayeron algunas de las 13 monedas de oro -de unos 500 años de antiguedad- cuando se las entregaba al príncipe. Felipe, posteriormente, olvidó lo que tenía que decir a Ortiz y tuvo que mirar las notas escritas.

Afuera, en medio de una fuerte tormenta, miles de policías custodiaban las calles elegidas para la procesión posterior a la ceremonia religiosa. La pareja real abordó un Rolls-Royce Phantom IV de 1948 protegido con vidrios a prueba de balas.

Las autoridades dispusieron las mayores medidas de seguridad que se hayan implementado en Madrid desde 1991, cuando la capital española fue sede de una conferencia de la paz de Medio Oriente.

Unos 20.000 policías custodiaron las calles y aviones de combate vigilaron el espacio aéreo.

Nacionales

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí