Armando Guevara Fletes
Ahora que el Gobierno hará las transferencias de dinero a todas las alcaldías y municipios de Nicaragua, las deben obligar a que establezcan viveros para arborizar las cuencas de los ríos, las carreteras, los caminos, las rondas, de las fincas, pero sobre todo reforestar los lugares donde ha habido incendio para reponer el bosque. Las mismas personas que hagan los viveros, deben cuidarlos, regarlos y encargarse del trasplante de los arbolitos.
Después de ser trasplantados, a los arbolitos hay que regarlos diariamente, abonarlos y cuidarlos hasta que crezcan y se puedan defender solos. De esta forma las alcaldías le darán trabajo a muchas personas, por mucho tiempo. El objetivo de esta reforestación es evitar que Nicaragua se convierta en un desierto. Se deben sembrar árboles para obtener maderas y árboles frutales para que nos den frutos.
Se debe hacer una campaña dirigida a los campesinos y a todos los niños de Nicaragua, haciéndoles saber el bien que hacen los árboles, que además de salvar los ríos dan sombra, oxígeno, ayudan a traer la lluvia y a mantener un buen clima.
Nuestros antepasados fueron más inteligentes, pues cortaban un árbol hasta que tenía la medida apropiada e inmediatamente sembraban otro. Sembraban árboles frutales con la intención de que fueran otros los que se comieran los frutos; esa era una forma de compensar a los que sembraban los árboles frutales que les dieron diferentes frutos a ellos. Así pensaban nuestros antepasados ¡Imitémoslos!