Mario Holmann y Aristides Sevilla pujan por avanzar en la organización de los Yanquis.

Dos estilos, un propósito

Holmann y Sevilla quieren llegar largo Gerald Hernández/Enviado Especial/Vero Beach A simple vista, Mario Holmann dispone del material para llegar a las Grandes Ligas. Y no sólo se trata de talento, también de actitud y estabilidad económica que le puede permitir jugar más relajado al artillero nica de los Yanquis. Sin embargo, no todo es […]

  • Holmann y Sevilla quieren llegar largo

Gerald Hernández/Enviado Especial/Vero Beach

A simple vista, Mario Holmann dispone del material para llegar a las Grandes Ligas.

Y no sólo se trata de talento, también de actitud y estabilidad económica que le puede permitir jugar más relajado al artillero nica de los Yanquis.

Sin embargo, no todo es así.

“No es que no tenga nada que perder, pero estoy conciente de que tengo ventajas sobre la mayoría de peloteros nicaragüenses en las Menores. Yo juego al beisbol porque me gusta, pero también lo hago como una profesión en la que se desea triunfar para vivir mejor. Mi familia tiene una buena posición económica, pero cada quien ha puesto de su parte, cada uno tiene su oficio y gana su dinero. Yo espero hacer lo mismo y no depender de ellos”, asegura Mario a LA PRENSA.

De lo que no hay dudas es que para Aristides Sevilla la cosa está más difícil, sobre todo fuera del terreno de juego.

“Aquí ni ganas me dan de salir, sólo paso metido en el cuarto. El no saber inglés es una gran desventaja, pero espero aprenderlo aunque las primeras clases han sido difíciles. Los dominicanos me han ayudado”, comenta el tirador leones de los Yanquis que juega para mantener a su familia, mientras intenta adaptarse a un estilo de vida totalmente desconocido para él.

Pero no baja la guardia. “Cuando vine mi mente ya venía preparada para aguantar este tipo de vida. Eso es lo que me queda, luchar por salir adelante y llegar hasta donde quiero llegar: las Grandes Ligas”.

A diferencia de Sevilla, Holmann parece estar adaptado a este sistema. Habla el idioma. En su cuarto tiene una computadora portátil y por esta vía se mantiene en comunicación con su familia. También tiene un teléfono celular.

De tal forma, que difícilmente se siente sólo. Lo que une a esta pareja de peloteros pinoleros es su ambición por llegar largo en el beisbol. Y hasta el momento van en la dirección correcta.

UNA MISMA META

“Los entrenadores me han dicho que están contentos con mi trabajo, he dejado una buena impresión y todos los jefes me dicen que siga así que ese es el camino hacia la cima”, dice Holmann.

“Me he sentido bien. Gracias a Dios que me dieron la oportunidad de venir a Estados Unidos y ahora voy a echarlas todas y con disciplina para lanzar bien y así seguir subiendo en la organización”, opina Sevilla.

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