- Mario Holmann listo para los retos
Gerald Hernández/Enviado Especial/Vero Beach
Mario Holmann no corre, vuela.
En el beisbol, la velocidad es un elemento de enorme utilidad, siempre y cuando va acompañada de otros atributos.
“No sólo soy velocidad. También tengo muchas otras cualidades. Hago mucho contacto con la bola, tengo paciencia en el cajón de bateo y tomó muchas bases, de repente pego mis jonrones, juego bien a la defensiva, pero sobre todo creo que mi fuerte es embasarme”, destaca Holmann, quien el año pasado en la Liga de Verano de República Dominicana estaba en las colchonetas una vez cada dos turnos para encabezar a los Yanquis en este departamento.
LA PRENSA estuvo en Dodgerstown –el hogar de la sucursal de los Dodgers en Clase A– en el inicio de la serie de cuatro juegos que sostuvieron ante los Yanquis de Tampa, donde jugaban los nicas Holmann y Aristides Sevilla, antes que ambos fueran enviados a diferentes ligas.
Sevilla siente que su velocidad no está al tope, pero aún así dejó una buena impresión.
“Los lanzamientos de Sevilla se mueven mucho y es difícil para los bateadores”, opina Eduardo Sierra, un prospecto dominicano capaz de zumbar la bola a 97 millas.
“El año pasado en República Dominicana llegué a tirar 94 millas. Ahorita no estoy tan duro, pero me siento bien”, asegura el pinolero que durante la serie fue transferido a Michigan para jugar en Clase A media.
Holmann regresó al spring trainning extendido y en junio será asignado a una liga de temporada corta, o sea Clase A débil o Rookie.
“Donde me coloquen me voy a sentir bien, aunque por supuesto desearía que fuera en Clase A porque estaría dando un paso significativo”, dice.
Sin embargo, falta esperar el draft, para ver si los Yanquis no toman un segunda base estrella del beisbol colegial que tenga capacidad para jugar un nivel alto y sea un obstáculo para el nica.
¿POR QUÉ AL SAN FERNANDO?
Mario Holmann confirmó su pretensión de jugar en Nicaragua con el San Fernando.
“Quiero jugar con el San Fernando porque es un equipo que me gusta y lo dirige Omar Cisneros, quien me tuvo confianza cuando él dirigía al Rivas, y eso es importante para un pelotero”, argumentó.