Adolfo Olivas Olivas
Con la intención de incentivar a los productores para que amplíen las áreas de siembra de uvas, representantes de la Agencia de Cooperación Japonesa (Jica), Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For) y del Instituto de Desarrollo Rural (IDR) realizaron un recorrido en la zona norte del país para conocer en el terreno los avances del cultivo.
La delegación, encabezada por el ingeniero Luis Osorio, secretario general del Mag-For, visitó varias fincas en los departamentos de Madriz y Estelí, donde los productores cultivan seis variedades de uva.
Los visitantes conocieron in situ la adaptación de las variedades en los suelos y su respectivo desarrollo.
Actualmente existen más de 20 manzanas de uva establecidas, con un rendimiento productivo anual entre 60 y 120 quintales por manzana.
El costo del establecimiento de una manzana oscila entre los 8 y 12 mil dólares. Cada libra en el mercado local se oferta de 20 a 25 córdobas. La uva es un producto muy consumido en Nicaragua, que se importa en diferentes períodos del año.
Sin embargo, el ingeniero Osorio, dijo que con el incremento de las áreas de producción, las importaciones disminuirán considerablemente.
Hace unos cuatro años, finqueros individuales despuntaron con el establecimiento de plantaciones de uvas en poblados de Palacagüina, Somoto, Mosonte, Pueblo Nuevo, Condega y Estelí. Entre las variedades más cotizadas se encuentran “Italia”, “Roja Californiana”, “Ribier” (francesa) y “Ruby Seedles”.
DIVERSIFICACIÓN DE FINCAS
El secretario general del Mag-For, Luis Osorio, destacó que la introducción de ese cultivo contribuye a la diversificación de las fincas, gozando de aceptación entre los productores, porque implementan tecnologías apropiadas.
Para continuar con la ampliación de las áreas, los productores demandan créditos financieros a largo plazo, ya que este cultivo aporta su primera cosecha hasta los tres años.
El ingeniero Osorio, señaló que el Mag-For facilitará la comercialización de la producción de uva, al tiempo que gestionan créditos para los agricultores interesados en diversificar sus cultivos.
El Mag-For, gestiona un proyecto para obtener financiamiento del Instituto de Desarrollo Rural (IDR) o Agencia de Cooperación Japonesa (Jica), instancias que apoyan las plantaciones establecidas.
El cultivo de uvas es una fuente generadora de empleo en las zonas rurales, en vista que la plantación de una manzana necesita anualmente, en mano de obra, la cantidad de 600 jornadas.