Francisco Ruiz Udiel
Cuando permanezco distante ante el estrujamiento contra el pueblo de Irak, soy Haydar Sabbar con un mordaza y una capucha mientras me escupen el cuerpo desnudo y sobre mis genitales alguien apaga un cigarrillo. Soy un perro anónimo que arrastran por el suelo de un pasillo. Soy la humanidad llagada por la guerra, un ser que convulsiona en un sueño y amanece con las manos amoratadas de torturas. Soy tantas muertes en un tiempo donde Dios prepara su acto en este zoológico humano. Soy un hombre convencido de mis cuatro patas. Pero soy también Nick Berg, decapitado por un hombre con un puñal en su mano. Como una especie de espejo puedo ver a alguien que se asemeja cada día a mi áspero rostro de ser humano.
Poeta nicaragüense