- Nicaragua tiene un policía por
cada 700 habitantes, mientras
los países del istmo duplican la cifra - Comisionado Francisco Bautista, Subdirector de la Policía Nacional, advierte falta de medios y recursos para el Caribe nicaragüense
Elízabeth Romero
La Policía de Nicaragua tiene el índice más bajo de fuerzas respecto a su población en relación al resto de países del área centroamericana, aseguró el subdirector general de esa institución, comisionado general Francisco Bautista.
Según Bautista, el promedio de los países del istmo es de un policía por cada 350 habitantes, y Nicaragua cuenta aproximadamente con un policía por cada 700 habitantes.
El Subdirector General de la Policía Nacional sostuvo que la meta de la institución es llegar, en diciembre 2005, a tener un policía por cada 580 habitantes.
Bautista sostuvo que la Policía Nacional presenta una serie de necesidades materiales y humanas en la región del Caribe y Sur del país, que incluye las Regiones Autónomas Atlántico Norte y Sur (RAAN, RAAS) y Río San Juan, para mejorar la seguridad ciudadana.
El jefe policial recordó que el Caribe y Río San Juan ocupan una extensión territorial de casi el 40 por ciento del territorio nacional, con una cultura multiétnica, con importantes riquezas naturales y altos niveles de pobreza, y debido a su posición geográfica enfrentan las dificultades y amenazas crecientes del narcotráfico.
A su criterio entre el 2004 y el 2005 en esa región la Policía Nacional debería incrementar el número de sus fuerzas, “disponer de medios de comunicación y transporte más eficaces y suficientes, mejorar la infraestructura básica de sus instalaciones y equiparlas con medios técnicos policiales modernos”.
Según Bautista, el presupuesto de la institución entre 1992 y 2000 fue decreciendo paulatinamente en términos reales.
En 2003 se aprobó un presupuesto general de 521.3 millones de córdobas, y en 2004 de 537 millones de córdobas, un tres por ciento más en términos nominales.
Sin embargo, en este último presupuesto se incluyó donaciones de dos proyectos que también estuvieron en 2003, como fue la cooperación sueca para capacitación y modernización policial, y el fondo contravalor de Japón para remodelación del sistema de detención policial, con un monto de 25 millones de córdobas, lo que indica que el presupuesto fue de 512 millones de córdobas, en términos nominales cinco por ciento menos que en 2003.
ESPERANZA EN LA REFORMA
Se encuentra en trámite ante la Asamblea Nacional una reforma presupuestaria que contempla un incremento para la Policía Nacional de 12 millones de córdobas, el cual incluye 250 nuevas plazas para efectivos policiales.
Del total del presupuesto de la Policía, el 70 por ciento corresponde a salarios, 7 por ciento a servicios básicos (agua, luz, teléfonos), 7.5 por ciento para construcciones y las donaciones de Suecia y Japón. Para cubrir sus gastos operativos y corrientes, a la institución le queda solamente un 15 por ciento del total del presupuesto.
En 1990, la Policía tenía 7,012 policías. Esta cifra fue reduciéndose anualmente hasta llegar diez años después (2000) a 6,000 policías. En diciembre del 2003, el número de policías había aumentado a 7,800 y con los 250 cargos adicionales que podrían aprobarse en la reforma presupuestaria del 2004, podrían llegar a 8,050 efectivos y quizás a 8,600 a diciembre del 2005.
En el marco del programa de modernización y desarrollo, esa institución planteó al Gobierno una meta de crecer a 10 mil policías a diciembre del 2005. Pero el comisionado general Francisco Bautista expresó que esa meta no será posible cumplirla por las dificultades económicas del país.
BAJOS SALARIOS
Hace cinco años, el ingreso de un policía básico o de línea rondaba los 60 dólares, equivalentes a unos 900 córdobas. En diciembre del 2003 pasó a 2,130 córdobas, lo que permitió por primera vez, en la última década, a los oficiales cubrir el costo de una canasta básica. “El salario del policía es un asunto de gran importancia en la prevención de la corrupción, la estabilidad laboral y el fortalecimiento profesional de estos funcionarios que tienen una gran responsabilidad y facultad de conformidad con la ley en un sistema democrático”, dijo el comisionado general Francisco Bautista Lara.