Nica asesinado de dos disparos

Otros dos mueren ahogados producto de las primeras lluvias en Costa Rica Josué Bravo Correspopnsal / Costa Rica Roman, Times, serif»> Nica asesinado de dos disparos Otros dos mueren ahogados producto de las primeras lluvias en Costa Rica Josué Bravo Correspopnsal / Costa Rica SAN JOSÉ.— El joven nicaraguense Rafael Antonio Amaya, de 23 años, […]

  • Otros dos mueren ahogados producto de las primeras lluvias en Costa Rica

Josué Bravo Correspopnsal / Costa Rica

Roman, Times, serif»>
Nica asesinado de dos disparos



Otros dos mueren ahogados producto de las primeras lluvias en Costa Rica

Josué Bravo
Correspopnsal / Costa Rica




SAN JOSÉ.— El joven nicaraguense Rafael Antonio Amaya, de 23 años, fue asesinado de dos disparos en la cabeza, la noche del martes en la ciudadela La Carpio, al parecer luego de sostener una riña entre pandillas, informó la Policía de la localidad.

El crimen ocurrió a eso de las 10:00 p.m. en la terminal de buses de La Carpio. Amaya recibió un disparo con orificio de salida en la ceja derecha y otro en uno de sus pómulos sin orificio de salida, informó el teniente Alexander Godínez, jefe policial de la localidad.

“Todo hace indicar que fue un ajusticiamiento por la precisión de los disparos. Al parecer el muchacho tenía cuentas pendientes”, explicó Godínez.

Agregó que hasta el momento hay dos sospechosos de haber cometido este crimen, pero no reveló identidades. Amaya pertenecía a la barra o pandilla conocida como “La Terminal”, mientras que los dos sospechosos pertenecen a la pandilla conocida como “La Cueva del Sapo”, considerada la más peligrosa de La Carpio.

Sin embargo, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) hasta ayer tarde no tenía a ninguna persona detenida.

Las disputas entre pandillas en La Carpio por preservar supremacía o territorio son constantes entre semana. “Entre las barras (pandillas) de La Carpio existe una lucha territorial y de estatus, donde manda el más fuerte”, dijo Godínez.

Según la Policía, el fallecido tenía antecedentes penales como portación ilegal de armas de fuego, violación domiciliar y asalto a mano armada.

Cuando los paramédicos de la Cruz Roja llegaron al sitio, el nicaragüense ya había fallecido. Vecinos comentaron que Amaya deja huérfanos a dos niños y que durante el día se dedicaba a vender verduras en el mercado de la ciudad de Heredia.

DOS AHOGADOS

En otro orden, medios locales informaron que dos de los tres fallecidos por ahogamiento, debido a las fuertes lluvias que azotaron en los últimos días el norte y atlántico de Costa Rica, son nicaragüenses.

La primera víctima nicaragüense fue Claudia Ordóñez Guevara, de 31 años, quien apareció el lunes ahogada en las aguas del río Catanurio, en la zona de San Carlos.

Ordóñez era madre de una niña de 8 años y se dedicaba a comercializar queso. Falleció durante la mañana, cuando regresaba de vender en el poblado conocido como Venado, a unos cinco kilómetros de su vivienda. Se presume que la corriente la arrastró cuando intentó cruzar el río montada a caballo.

La otra víctima fue Jorge Álvarez, de 19 años, quien vivía en una hacienda de Batán, municipio de la provincia de Limón. Su cuerpo fue encontrado el martes al mediodía por la Cruz Roja, luego de estar desaparecido desde el domingo.

El domingo, a eso de las 5:00 p.m., Álvarez junto a otros tres peones fueron a recoger el ganado de los potreros para llevarlos al canal de Batán.

Los tres peones cruzaron el canal al nado, mientras que al nica lo arrastró un remolino. El cuerpo fue encontrado a unos tres kilómetros de distancia del incidente. Se dice que Álvarez no tiene familia en Costa Rica.

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