- Apunta al jefe del Comando Sur
AP
CARACAS.- El presidente Hugo Chávez acusó el miércoles al general James T. Hill, comandante del Comando Sur de Estados Unidos, de conocer un plan relacionado con las actividades de un supuesto grupo de paramilitares que fue descubierto el pasado fin de semana a las afueras de Caracas.
Recientemente “se vino reactivando la ofensiva mediática y política contra el gobierno, contra las instituciones del Estado, a nivel nacional y a nivel internacional’’, dijo Chávez en un discurso transmitido a la nación por radio y televisión.
Denunció que los acciones de los paramilitares estaban destinadas a simular un enfrentamiento entre tropas venezolanas.
El vocero del Comando Sur, Raul Duany, rechazó las acusaciones.
“Nosotros no hemos tenido ninguna relación, participación o conocimiento de grupos paramilitares o individuos que violan la soberanía de otro paíss’’, dijo Duany.
Horas antes, el embajador de Estados Unidos en Caracas, Charles Shapiro, también rechazó cualquier vinculación de las autoridades de su país con el caso.
Aunque destacó que recibió “con beneplácito las declaraciones del Gobierno de Colombia expresando su rechazo a este hecho”, insistió en que “tenemos bastantes elementos para dudar de la buena fe de sus organismos de inteligencia y sectores de la Fuerza Armada”.
Según el mandatario, el objetivo de los paramilitares era “asesinar a Chávez’’ y sembrar el caos institucional en el país. El plan conspirativo habría sido develado por el Gobierno venezolano con la captura de casi un centenar de supuestos paramilitares, muchos de los cuales eran ex soldados colombianos.
“Hemos estado revisando declaraciones que han estado inundando el panorama nacional e internacional’’ en fechas recientes en busca de indicios que apuntalen esa hipótesis, señaló. “Nos encontramos… recordemos las declaraciones de un general imperialista, jefe del Comando Sur de Estados Unidos’’, agregó.
Fue una explícita alusión a comentarios del general Hill, quien expresó que el populismo de Chávez es “la preocupación más seria para la seguridad de la región’’ junto con los grupos de traficantes de drogas y rebeldes de Colombia, las redes extremistas islámicas en la América Latina y las pandillas criminales en Centroamérica.