Sergio León C./Corresponsal
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Llamador anónimo pide perdón a Policía
Sergio León C./Corresponsal
BLUEFIELDS.- Newton Theodore Hall Dixon, de 21 años de edad, pidió perdón a la Policía Nacional, la tarde de ayer, al llegar escoltado por un grupo de las fuerzas especiales Táctica y Armas Policiales de Intervención y Rescate (TAPIR), al momento que se le presentó al Juzgado Local de Bluefields, Región Autónoma Atlántico Sur, a donde fue remitido por la Policía Nacional para responder por el supuesto delito de terrorismo.
El joven no solamente llegó a pedir perdón, sino también reconoció haber llamado cuatro veces a eso de las 2:30 p.m. del 7 de mayo, a la Policía Nacional, para amenazarles.
No obstante, en su declaración negó haber realizado llamada telefónica alguna al Tribunal de Apelaciones de Bluefields (TAB), para amenazar al magistrado presidente de esa instancia judicial, Luis Fernando Flores Barrios.
“No sabía el daño que estaba haciendo. Le pido perdón a la sociedad y a la Policía Nacional por el daño que he causado”, fue parte de la declaración indagatoria que ofreció el ahora reo, quien inmediatamente nombró como su abogado defensor al jurista costeño Peter Martínez Fox.
CUIDABA A SU ABUELA
LA PRENSA conoció que el joven Hall Dixon, de la etnia creole, vive en el barrio Nueva York, de Bluefields, se dedica diariamente a cuidar a su abuela de 72 años de edad, quien padece de ceguera, a quien da de comer, y realiza labores domésticas en su casa.
“Terminé de cocinar, barrí la casa, lampaceé y después de comer con mi abuelita, me senté en la sala de la casa. Allí sentí algo feo que me decía que fuera a tomar la guía telefónica. Me levanté y llamé a la Policía cuatro veces para decirles, varios policías van a ser muertos. Sólo fueron esas llamadas”, declaró Hall.
Abordamos a Hall sobre las llamadas al presidente del TAB, sin embargo negó haberlas hecho, “sólo llamé a la Policía. No sé de otras llamadas”, respondió escuetamente, mientras era conducido por los TAPIR al Juzgado Local de Bluefields.
PREOCUPADO POR TRASLADOS
En tanto el padre José Wolf, párroco de la iglesia católica de Bluefields, Región Autónoma Atlántico Sur, reaccionó molesto por la decisión de las autoridades policiales de trasladar a los ocho reos hacia el penal de Tipitapa, ya que según sus palabras, “algunos, sus casos estaban en apelaciones”.
“Seguro que en el traslado de los reos había motivos importantes, pero yo estaba como mediador de las familias de dos de los colombianos con las autoridades judiciales, los colombianos estaban en su proceso de apelación. No sabemos qué es lo que significa esto (el traslado). Con la apelación se podría probar su inocencia o no. Creo que la situación está muy tensa, y ojalá haya una resolución (sobre el asesinato), para que se pueda normalizar la vida en Bluefields”, señaló Wolf.
En el mismo sentido se manifestaron las autoridades del departamento de Salud Mental del Ministerio de Salud Local, que realizaron una convocatoria a las autoridades políticas, policiales, gubernamentales y no gubernamentales, para hacer todos los esfuerzos posibles para coordinar e influir en la población costeña para que vuelva a la normalidad, sin perder de vista el crimen ocurrido el pasado 4 de mayo.