- Fue rematado en el suelo después de haber recibido los dos primeros disparos por la espalda, a unos pocos metros de su casa
- La Policía asegura que tenía antecedentes delictivos y que una de sus víctimas pudo haber tomado la justicia por sus propias manos
Elízabeth Romero
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Asesinan a joven a quemarropa
| Fue rematado en el suelo después de haber recibido los dos primeros disparos por la espalda, a unos pocos metros de su casa |
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| La Policía asegura que tenía antecedentes delictivos y que una de sus víctimas pudo haber tomado la justicia por sus propias manos |
Elízabeth Romero
A pocos pasos de su casa, ubicada en el barrio Laureano Mairena, un joven fue asesinado de cuatro balazos, dos de ellos a quemarropa y por la espalda, la noche del lunes.
La víctima fue esperada en un callejón frente a su casa por dos hombres con la apariencia “de cualquier persona honorable” y uno de ellos disparó cuatro balazos de una pistola supuestamente calibre 38. Dos de los balazos fueron propinados cuando la víctima se encontraba en el suelo.
Aparentemente fue una pasada de cuentas de una de “las víctima reiteradas” del fallecido identificado como Ricardo José Loáisiga Robles, “al ver que el sistema judicial no opera muy prontamente, como ellos lo desearon”, aseguró el segundo jefe del Distrito Seis de la Policía, subcomisionado Yamil Gutiérrez.
“Esto es un poco lamentable y puede llevarnos a una reflexión a todos los operadores del sistema judicial, si este muchacho hubiese sido condenado por una de las tantas causas que este distrito remitió a los juzgados por robo con intimidación, robo con fuerza y lesiones, creo que ningún ciudadano se hubiese visto tentado a cometer este hecho”, manifestó Gutiérrez.
El jefe policial dijo que la víctima era adicto a la droga, al alcohol y tenía antecedentes delictivos en ese distrito, donde meses atrás estuvo detenido y hace unos tres meses fue herido por otra persona y ni él ni la familia dioeron parte a la Policía.
“Estimamos que esto no se trata más que de una venganza”, dijo Gutiérrez, quien indicó que una de las principales “actividades” que el fallecido realizaba en horas tempranas era pedir un córdoba a cualquier persona que pasaba por las esquinas, “aunque ya en horas de la madrugada se dedicaba a realizar robos con intimidación y robos con fuerza en las cercanías del sector”.
La Policía cuenta con dos testigos que señalan que Loáisiga estaba en una esquina, se acercó a una pulpería cercana donde compró una chocolita y un pan, y se dirigió a su vivienda. 15 minutos después, aparecieron los dos hombres y uno de ellos realizó los disparos, posteriormente salieron corriendo hacia el sector de la colonia 9 de Junio.
Maritza Loáisiga, madre de la víctima, dijo que estaba en el interior de la vivienda y únicamente escuchó disparos, cuando salió a la calle su hijo ya estaba tendido en el suelo. “Quise tocarlo, pero ya estaba muerto”, comentó.
La Policía trató de utilizar la técnica canina para realizar el rastreo, pero no pudo hacerlo debido a la presencia de curiosos que “contaminaron totalmente la escena”.
A criterio de Gutiérrez, el autor del crimen puede ser vecino, por lo que desde la misma noche del lunes trataron de ubicarlo. Ayer trataban de establecer con los archivos policiales si el arma que fue utilizada está legalizada.
AZOTE DEL SECTOR
El segundo jefe del Distrito Seis de la Policía, subcomisionado Yamil Gutiérrez, estimó que desde hace tres años Ricardo José Loáisiga, supuestamente se dedicaba a robar en el sector donde habitaba en el barrio Laureano Mairena, cerca de la entrada de la colonia Rafaela Herrera, por lo cual varias veces estuvo detenido.
Sin embargo, Maritza Loáisiga, madre del fallecido, dijo que éste nunca estuvo detenido.
La Policía trata de ubicar a un acompañante de la víctima quien se encuentra desaparecido y quien podría identificar al autor de los disparos. Únicamente es conocido por su apodo “El Churro”, habita en las inmediaciones de Waspam Sur, y las autoridades presumen que días antes juntos pudieron haber asaltado o provocado lesiones al autor de los balazos.
BALA ATRAVESO LA CABEZA
Los dos disparos que le hicieron por la espalda fueron a quemarropa, pues quedaron intactos dentro del cuerpo de la víctima, según el informe preliminar del Instituto de Medicina Legal. Uno de los disparos que más daño causó fue el propinado en la cabeza, que entró por la parte de atrás y llegó a alojarse en el sector de la barbilla.