- Pobladores denuncian irregularidades en el manejo de los fondos de ese municipio esteliano
- El alcalde es señalado de haber mal invertido 7,500 dólares en la compra de una camioneta vieja a costa de los impuestos que paga la población
Adolfo Olivas Olivas/Corresponsal
ESTELI.- Ante las continuas denuncias de la población sobre el supuesto mal uso de los bienes de la municipalidad, la Contraloría General de la República inició una auditoría especial de control interno en la Alcaldía de San Nicolás, ubicada 25 kilómetros al suroeste de Estelí, la cabecera departamental.
La licenciada Justina López Rivas, del equipo de auditores, señaló que el trabajo probablemente finalice el próximo mes de junio y que serán las autoridades de la Contraloría General de la República, las que informarán detalladamente sobre los resultados de la auditoría.
Los pobladores de San Nicolás, municipio con unos ocho mil habitantes que sufren de mucha pobreza, sospechan que los bienes de la Alcaldía han sido mal administrados por las autoridades municipales, encabezadas por el alcalde liberal Mario Josué Rocha González.
“A San Nicolás viene dinero, pero el alcalde no rinde cuentas. Aquí sólo hay dinero para beber licor y andar paseando de arriba para abajo”, apuntó Nellys Salas Centeno, quien confía en que los auditores despejen las dudas de los habitantes de ese poblado.
“CHANCHULLO” CON CAMIONETA
Mediante la utilización de las transferencias del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, el alcalde Mario Josué Rocha González compró una camioneta en 7,500 dólares, que para muchos fue un “chanchullo”, porque el vehículo estaba en mal estado.
El comerciante Juan Antonio Ramírez Monge relató que la mencionada camioneta se la llegaron a vender a las puertas de su casa en un valor inferior al desembolsado por el alcalde Rocha González.
“El vendedor de vehículos, Isaías Salas, que vive en Managua, pero originario de San Nicolás, me propuso esa camioneta en 5,500 dólares, sin embargo creí que era muy cara porque por encima se miraba bonita, pero por dentro estaba maletona”, dijo Ramírez Monge.
Tanto el alcalde como los concejales Félix Pedro Rodríguez Avilés y Eladio Rocha Rocha, también son señalados de avalar la tala de bosques, porque ellos se convirtieron en comerciantes de madera.
NIEGAN TODO
El edil de San Nicolás manifestó que la camioneta la compró legalmente y que si alguna persona tiene evidencias de que hubo fraude, que las presente a los auditores que se encuentran en la localidad.
En tanto, Félix Pedro Rodríguez Avilés, secretario del Concejo de San Nicolás, negó que los concejales sean comerciantes de madera, como les señalan algunos pobladores de ese municipio.
Visiblemente molesto, Rodríguez Avilés minimizó las quejas de la población, afirmando que “los pobladores que no pagan impuestos, no tienen derecho a realizar reclamos”.
El alcalde Rocha González manifestó: “Nosotros estamos plenamente seguros de que los concejales y mi persona saldremos limpios en la auditoría”.