Consejos imprescindibles para que a la hora de preparar sus pastas le queden de lujo.
AL HERVIRLAS
Las pastas se hierven en abundante agua salada. La proporción: una parte de pasta y siete de agua. Esto es muy importante ya que al cocinarse absorben agua. Además, la harina que se desprende durante la cocción da consistencia al líquido y se corre el riesgo que se peguen o apelmacen. El procedimiento de cocción debe ser por ebullición moderada. El tiempo varía según el tamaño y el grosor de la pasta elegida.
PARA SALARLAS
Se debe emplear siempre sal gruesa en una proporción de una cucharada por litro de agua. Se incorpora antes de que empiece a hervir para que la pasta, al absorber el agua durante la cocción, tome su sabor salado.
AL EXTRAERLAS
Una vez cocida, debe tenerse mucha precaución al colarlas. Hay que sacudir el colador suavemente para quitar todo excedente de agua y más aún cuando se trata de pastas ahuecadas (mostacholes, macarrones, caracoles, entre otros), para asegurarse que salga el agua que tienen en el interior.