Luis Felipe Palacios
Un grupo de militares retirados, pertenecientes a la segunda región militar 1979-1993, demandaron ante el ministro de Defensa, José Adán Guerra, tener derecho a la cobertura del Instituto de Previsión Social Militar, ser atendidos en el Hospital Alejandro Dávila Bolaños” tener acceso a tiendas y supermercados del Ejército de Nicaragua, entre otros beneficios y privilegios de que gozan los miembros actuales de la institución militar.
En carta dirigida al ministro Guerra, los oficiales en retiro que se autollaman “El proyecto patriótico por la justicia social militar”, reclaman la cobertura del IPSM, con beneficios de vejez, invalidez, enfermedad y muerte, o la devolución material y efectiva de todas las cotizaciones realizadas al salario ordinario durante el tiempo en el ejercicio de sus cargos en el otrora Ejército Popular Sandinista.
También demandan atención médica completa que incluya dieta, medicamentos y hospitalización en el Hospital Militar; comprar “con franquicia” en las tiendas o supermercados del Ejército de Nicaragua; así como obtener becas de estudios completas en universidades del país, con patrocinio del Ministerio de Defensa.
Asimismo, demandan a que en el Monumento al Soldado de la Patria aparezcan los nombres de las unidades que recibieron “bandera de combate”, y los nombres y apellidos de los mandos que lideraron esos batallones.
DEMANDAS EN “CONSULTA”
En la misiva, suscrita por ocho militares en retiro, encabezado por los capitanes Francisco Flores y Juan Carlos Cantillano, también sugieren al Ejecutivo promover una iniciativa de ley ante la Asamblea Nacional, que asegure los beneficios de seguridad social y el resarcimiento de los derechos que dejaron de percibir desde 1991.
Además, solicitan viviendas para los militares en retiro que no poseen viviendas o que por error no fueron indemnizados; ya que observan que las oficinas de crédito que operan con fondos del AID no les prestan más de un mil dólares, por el hecho de haber sido militares.
“Ejecutivos de la banca privada nos odian y nos bloquean el acceso a créditos. Personalidades de la sociedad civil no le dan luz verde a nuestros proyectos, porque creen que salimos del ejército con casas, tierras, carros, dinero, y por ello avizoran una repiñata”, se quejan los militares en retiro, que aseguran haber combatido a la Guardia Nacional, el Ejército hondureño y otros grupos armados de la Contra.
La demanda de este grupo, de acuerdo a Carmen Amador, directora de prensa del Ministerio de Defensa, fue enviada “a consulta” por el ministro Guerra, a la Comandancia General del Ejército de Nicaragua.