- La madre del subcomisionado Juan José Fúnez fue consolada por el jefe policial Edwin Cordero, durante los funerales.
Luis Alemán Saballos
“Carlos Tyson”, el nombre que los delincuentes dejaron escrito con sangre, supuestamente de uno de los policías asesinados, en las paredes de la delegación policial de Bluefields, no está registrado en los archivos de antecedentes penales de la Policía Nacional.
El primer comisionado Edwin Cordero, director de la Policía Nacional, lo confirmó. “Estamos investigando quién es esa persona”, dijo Cordero, al brindar declaraciones, tras finalizar las honras fúnebres del subcomisionado, Juan José Fúnez, sepultado la mañana de ayer en el Cementerio Oriental.
“No sabemos qué significa ese nombre, quién lo dejó, si lo puso uno de los policías antes de morir o si lo pusieron los asesinos”, dijo el jefe policial, quien continúa sin ofrecer mayores informaciones sobre el avance de las investigaciones del crimen cometido contra los policías de Bluefields.
“LOS GUATUSOS”
Sobre los “Los Guatusos”, la banda delincuencial que según informaciones obtenidas por LA PRENSA, podrían ser los que ejecutaron la masacre de los policías, el jefe policial explicó que es una agrupación delincuencial altamente peligrosa y que en las últimas semanas ha sido golpeada fuertemente por la Policía.
Cordero dijo que “Los Guatusos” tienen capacidad operativa y han cometido muchos asesinatos. Recordó que a éstos, la Policía les capturó a siete integrantes y aniquiló a tres.
Otra de las versiones que maneja la Policía, es que los ejecutantes del crimen podrían haber sido ex agentes vinculados al narcotráfico o resentidos con la institución.
En los últimos años, explicó Cordero, en Bluefields se ha expulsado a muchos policías, por estar vinculados al narcotráfico.
Según el jefe policial, la instructora Estela Valderrama, única sobreviviente de la masacre, debido al estado de shock en que quedó después del ataque, no ha podido dar muchos detalles.
“Lo único que ella ha dicho es que los atacantes tenían acento campesino, no acento extranjero”, dijo Cordero. En un primer momento la policía Valderrama relató que los atacantes estaban con capuchas en el rostro, por lo que no pudo identificar a nadie. Otro dato suministrado es que los asesinos oscilaban entre las edades de 28 a 30 años.