- Unas 350 personas se beneficiarán, pero los pobladores están descontentos por supuestos malos manejos
Lucía Vargas C.
La reparación de una calle que benefició a unos 350 habitantes del barrio Francisco Chávez, de Diriamba, está en el proceso de culminación por iniciativa de los pobladores que se preocuparon por mejorar el acceso y ornato en su comunidad. Sin embargo esto ha sido una larga lucha que ha traído división entre los vecinos por supuestos malos manejos en el uso del dinero y el material de construcción.
La calle contempla tres cuadras, que en época de invierno eran intransitables para los habitantes, por lo que de común acuerdo los vecinos se unieron para empedrar esa vía con ayuda de la Alcaldía Municipal.
El proyecto sigue su curso después de haberse detenido porque los aportes dados por la comunidad y los de la comuna no fueron suficientes. A esto se le sumó la insatisfacción de los habitantes con respecto al manejo del dinero de la obra.
Jacqueline Navarro, actual vicepresidenta de la nueva junta directiva, indicó que el proyecto trae mucho beneficio, pero no se pueden obviar las “irregularidades”.
Navarro refirió que se hizo una rifa de la que se recaudó un poco más de 1,300 córdobas, según informe dado por la encargada del proyecto, cuyo premio era un quintal de arroz, pero asegura que nunca se entregó al ganador.
Expuso que también se contó con un pequeño aporte de 120 córdobas por familia para el trabajo de zanjeo y albañilería, sin embargo en su caso no le fue hecho el tramo que le correspondía a su vivienda, así como a otras familias.
Para Navarro hay muchas “inconsistencias” al cotejar las cifras de dinero entregadas por varios ciudadanos con lo reportado por la persona encargada. Asegura que de los 40 tramos a realizarse sólo se hizo la columna vertebral de la calle y 13 tramos que, a su juicio, no quedaron bien construidos.
CUENTAS CLARAS
El caso fue llevado a las autoridades de la Alcaldía Municipal para corregir los supuestos malos manejos de la encargada del proyecto, doña Justina Solís, una señora que ahora se queja de padecer problemas graves de salud por todos los inconvenientes que le ha traído este proyecto, y considera que hay mucha ingratitud de los vecinos.
Solís mostró un informe con firmas de recibido de parte de las autoridades edilicias de Diriamba, donde detalla los gastos que fueron registrados por un contador público y reflejan las cuentas claras.
El detalle indica como gastos directos e indirectos del proyecto 6, 720 córdobas y como aporte de la comunidad 5,405, a esto le suma la rifa que sólo refleja 860 córdobas. Además egresos en almuerzo de albañil por seis semanas a un monto de 750, y 4 paletas de vidrio quebradas en su casa, con valor de 100, lo que deja una diferencia a favor de 1,695, según el documento.
La discordia entre Solís y los vecinos conllevó a una demanda judicial que se ventila en un juzgado local, con los cargos de injurias y calumnias contra varios habitantes, pues doña Justina considera que es acusada injustamente.
Mientras, la nueva directiva sostiene que hubo malos manejos porque hay un faltante de más de 200 piedras, arena, cemento y dinero.