Un médico del Hospital Regional de Matagalpa observa a los trillizos que nacieron muertos por mal formaciones congénitas. Es el primer caso acardio–acefalio que se registra en ese centro asistencial.

Extraño parto múltiple en hospital de Matagalpa

Joven campesina dio a luz trillizos, dos nacieron sin vida y sobrevive una que pesó una libra y doce onzas Luis Eduardo Martínez M. Un prematuro parto múltiple sorprendió a los médicos del Hospital Regional César Amador Molina (HRCAM), de Matagalpa, donde una joven campesina dio a luz trillizos y dos de ellos nacieron sin […]

  • Joven campesina dio a luz trillizos, dos nacieron sin vida y sobrevive una que pesó una libra y doce onzas

Luis Eduardo Martínez M.

Un prematuro parto múltiple sorprendió a los médicos del Hospital Regional César Amador Molina (HRCAM), de Matagalpa, donde una joven campesina dio a luz trillizos y dos de ellos nacieron sin vida por malformaciones congénitas denominadas por los galenos como acardio acefalio, (sin corazón-sin cabeza).

El parto se registró la noche del miércoles recién pasado y los médicos realizan sus mejores esfuerzos por mantener viva a una de las trillizas, que al nacer pesó una libra y doce onzas y cuyo pronóstico es reservado.

Dos de los trillizos nacieron unidos y sin desarrollar las extremidades superiores, corazón y cabeza, en un caso calificado como “un prototipo de siameses severos”, explicó el pediatra Frank Cajina, director de la sala de neonatos del HRCAM.

FETOS CON MALFORMACIONES

Además, en uno de los fetos apenas se aprecia el inicio de la formación de sus pies y, según el doctor Samuel Ruiz, docente del HRCAM, en este tipo de casos influyen diversos factores relacionados, incluso con la alimentación de la madre, el ambiente en el que vivía o el uso de algún tipo de fármacos, entre otros.

Era el quinto parto de la joven campesina, de unos 25 años de edad, originaria de la comunidad Las Bayas, jurisdicción del municipio de Waslala, en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN).

Los médicos del hospital estimaron que no era conveniente revelar la identidad de la joven madre e informaron que se trataba de un parto prematuro, pues tenía apenas seis meses y medio de gestación.

Es el primer caso de tal magnitud que se registra en el centro asistencial matagalpino, donde los médicos aún no determinaban si dejaban los pequeños cuerpos para realizar estudios exhaustivos del caso.

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