Digna Emérita Monroy observa consternada la destrucción que causó el incendio en su vivienda.

Incendio arrasa vivienda

En cuestión de segundos las llamas consumieron la casa, su pequeño negocio y todo lo que la pareja había logrado a través de muchos años de esfuerzo Vecinos intentaron apagar las llamas con baldes de agua, pero ni el trabajo de los bomberos logró conseguirlo Carlos Martínez Morán En la ruina económica quedó una familia […]

  • En cuestión de segundos las llamas consumieron la casa, su pequeño negocio y todo lo que la pareja había logrado a través de muchos años de esfuerzo
  • Vecinos intentaron apagar
    las llamas con baldes de agua,
    pero ni el trabajo de los bomberos logró conseguirlo

Carlos Martínez Morán

En la ruina económica quedó una familia a consecuencia de un incendio que se produjo ayer en el barrio Healeah, y que redujo a cenizas su casa de habitación donde tenía una pequeña pulpería y un expendio de gas licuado.

En cuestión de segundos las llamas arrasaron con todos los enseres domésticos y los productos que que el negocio ofrecía al público. “No tuve tiempo de salvar nada”, aseguró en tono de desesperación e impotencia Digna Emérita Monroy de Castro, propietaria de la vivienda afectada.

Agregó que las llamas iniciaron en la entrada principal de la casa a eso de las 10:30 a.m., al momento en que ella se encontraba lavando ropa en el fondo del patio.

“Escuché primeramente unas detonaciones como de triquitraques dentro de la casa, y al averiguar lo que ocurría miré que la puerta estaba agarrando fuego. El humo se empezaba a meter por todos lados. Hice intentos por apagarlo, pero fue imposible”, dijo la mujer con nerviosismo.

El hecho se produjo del Sombrero de Sandino una cuadra al lago y seis andenes hacia arriba, en una casa de concreto y de madera.

Según la afectada, en su casa tenía un pequeño negocio de granos básicos y otros productos, que le servía para mantener a su familia. También poseía un expendio de gas licuado que había instalado una semana antes, un congelador nuevo que recién había comprado y varios electrodomésticos que fueron devorados por las llamas, incluyendo una motocicleta propiedad de su marido.

Vecinos del lugar llegaron con cubetas llenas de agua y algunos objetos para sofocar las llamas, pero los esfuerzos no sirvieron de nada. Tampoco la ayuda de los bomberos pudo detener el siniestro.

Entre lamentos de angustia, la pobre mujer señaló que todo lo perdido lo había ganado con muchos años de trabajo intenso junto a su marido, y que ahora no sabía cómo iba a enfrentar su difícil situación.

POLICÍA INVESTIGA

Oficiales de la Policía del Distrito Tres de Managua se presentaron en el lugar del hecho para investigar las causas del incendio.

Les llamó la atención la versión de la dueña de la vivienda, quien les aseguró que había bajado la palanca de la energía eléctrica para evitar cualquier accidente mientras ella lavaba su ropa en el patio de su casa.

También les pareció extraño el hecho de que el fuego, aparentemente haya empezado en la puerta principal de la vivienda y no en otro lugar.

Digna Emérita Monroy consideró que las pérdidas que le ocasionó el incendio ascienden a más de 20 mil córdobas y aseguró sentirse muy preocupada porque en medio de su ruina debía buscar recursos económicos no sólo para sobrevivir con su hija de 2 años, a quien logró sacar de la vivienda, sino también para ayudar a su marido, Norman Abel Castro Granados, quien se encuentra grave en un hospital capitalino.

SOSPECHA DE MANO CRIMINAL

Digna Emérita Monroy sospecha que el incendio que redujo a cenizas su casa de habitación fue provocado por algún mal vecino, inconforme con el progreso logrado en su negocio. “Yo estoy segura que alguien llegó a la puerta de mi casa y lanzó algo”, dijo.

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