- No será sino hasta finales de julio que podría bajar, pero aún no está definido
Gabriel Sánchez Campbell y Amparo Aguilera
Roman, Times, serif»>
Precio del aceite seguirá subiendo
| No será sino hasta finales de julio que podría bajar, pero aún no está definido |
Gabriel Sánchez Campbell y Amparo Aguilera
La suerte para el precio del aceite de cocinar está echada y no es nada alentadora, ya que se proyecta que éste en el mercado local siga incrementándose, según versiones empresariales.
Desde finales de diciembre a la fecha, el precio se ha elevado en unos 105 córdobas por bidón. Esto ha provocado que el litro de ese producto haya incrementado cinco córdobas en los primeros cinco meses del año, por lo que hoy se compra en unos 17 córdobas.
Según Roberto Estrada, presidente ejecutivo de la Aceitera de Occidente, la empresa que realiza las mayores importaciones de este producto en el país, en mayo y junio subirá hasta un seis por ciento más, por lo que el valor del bidón podría superar los 350 córdobas el próximo mes.
Dijo que esperan que ya para finales de julio el precio experimente una disminución del 18 por ciento.
Sostuvo que las razones del incremento están ligadas a los acontecimientos desarrollados en la industria mundial. Explica que en gran medida se debe a la escasez de la materia prima, necesarias para fabricar aceite.
“El año pasado en países como Estados Unidos la producción de soya fue afectada por las hostiles condiciones climáticas propiciadas por el fenómeno natural de “La Niña”. Éste provocó la pérdida de un 40 por ciento en los cultivos de soya, palma africana y girasol, con lo cual ahora hay escasez para procesar aceite”, comentó Estrada.
En Estados Unidos los problemas fueron por la sequía, Argentina y Brasil, que son los otros grandes productores, también están enfrentando problemas climáticos. Por eso se espera que la escasez continúe así como el alza en el precio.
Según Julio Terán, asesor del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), a la fecha ellos están analizando lo que está pasando con los precios de éste y otros productos.
Sostuvo que están revisando las opciones para estabilizar el precio del aceite en el mercado local, una de ellas es la posible modificación del impuesto cobrado a ese producto a través del Derecho Arancelario de Importación (DAI). Pero no hay nada específico aún.
Por su parte, Ruth Selma Herrera, presidenta de la Red de Defensa de los Consumidores, expresó que ante la ineficiencia de las autoridades locales para dar respuesta rápida y concreta a los compradores, lo que habría que hacerse es una gran protesta contra todas las alzas.
“O bien otra cosa que podemos hacer es pedir que toda la gente inepta que trabaja en el Gobierno, consumiendo el dinero que recaudan a través de nuestros impuestos que renuncie, porque el Gobierno ha sido incapaz de hacer algo concreto para los consumidores”, sostuvo la representante de la Red.
Otra de las propuestas hechas por Herrera es que el Gobierno empiece a regular los precios de la canasta básica, ya que no ha podido concretar medidas con los distribuidores de productos.
Según Terán, las demás alzas que hay en los productos de la canasta básica se deben en parte a la estacionalidad de los mismos y a factores que están ligados con las variaciones de precio en el mercado mundial, sobre lo cual la economía nacional no podía hacer mucho.
Expresó que como ministerio pueden publicar en diferente medios de comunicación la lista de precios de los productos de la canasta básica para que el consumidor pague lo que realmente debe.
HUEVOS «ESTABLES»
Donald Tuckler, secretario ejecutivo de la Asociación Nicaragüense de Avicultores y Productores de Alimentos (Anapa), por su parte desestimó una tendencia alcista en los huevos.
Según Tuckler, los actuales precios del producto no obedecen necesariamente a los actuales incrementos en los costos de producción, “porque en el caso del huevo se mueven de acuerdo a la interacción de la oferta y la demanda y no obedecen a una decisión de los empresarios”, insistió.
De manera que si los consumidores no cuentan con la capacidad de adquirirlos, por sus costos, según Tuckler, los productores se “tragan” los incrementos en sus costos de producción.
“Por lo tanto (los precios que oscilan entre los 32 y 36 còrdobas en los diferentes mercados de la capital) van a disminuir o se van a mantener en función de la capacidad de la demanda”, aclaró.